Hay que Hablar con Gritos de Indignación: Javier Sicilia

Publicado el Abril 19, 2011, Bajo Noticias, Autor Molotov.

Por Atenea González

El grito de “Estamos hasta la madre”, no sólo refleja el dolor de Sicilia por la muerte de su hijo. Destapa el hartazgo que ha generado el “pudrimiento del corazón que se ha apoderado de la clase política y de la clase criminal”. Con la carta abierta que publicó el poeta en el semanario Proceso N. 1796, se clama la urgencia de devolverle la dignidad a nuestro país.

Un país que durante años ha estado sometido, de rodillas, recibiendo migajas de la clase política y un terror cotidiano por parte de los criminales, que lejos de controlarse aumentan su grado de violencia. A estos últimos les reclama que han perdido sus códigos de honor ya que antes “no eran tan crueles en sus ajustes de cuentas y no tocaban ni a los ciudadanos ni a sus familias”.

Sicilia destaca que “han perdido la dignidad para matar”. Es tan brutal su proceder que los compara con los Sonderkommandos nazis (unidades de trabajo que se desempeñaban en las cámaras de gas y crematorios en los campos de concentración nazi, matando a inocentes). Indica que la violencia de los criminales no es animal ya que estos “no hacen lo que ustedes hacen”, su violencia se ha vuelto “subhumana, demoniaca, imbécil”.

Además crítica a los políticos en particular, sin importar el partido, ya que “en sus luchas por el poder han desgarrado el tejido de la nación”. Asegura que la guerra contra el narco ha sido mal planteada y mal dirigida, que por ello nuestro país se encuentra en estado de emergencia. Subraya que “estamos hasta la madre, porque la corrupción de las instituciones judiciales genera la complicidad con el crimen y la impunidad para cometerlo”.


Para cerrar exhorta a los políticos a “gobernar con justicia y dignidad” y a los criminales a “retornar a sus códigos de honor y a limitar su salvajismo”. Invita a la ciudadanía a “hablar con nuestros cuerpos, con nuestro caminar, con nuestro grito de indignación”. Ya no basta con saber la realidad de nuestro país, es momento de actuar y que cada muerte no sea un asunto de estadística, que por cada caído se levanten decenas de voces para clamar una vida digna.

COMENTA TAMBIÉN SIN FACEBOOK: