Cómo se gestó la guerra

Publicado el julio 15, 2011, Bajo Noticias, Autor MonaLisa.

Por José Gil Olmos / Proceso -11 Julio 2011

La disputa entre Elba Esther Gordillo y el neopanista Miguel Ángel Yunes no es otra cosa que la arista más visible de la guerra entre la maestra y … Felipe Calderón. Fuentes gubernamentales y partidistas consultadas por Proceso no solamente confirman este hecho, sino que delatan “sin vergüenza” el precio que ha tenido para el país el comprometido triunfo de Calderón en 2006… Una trama de complicidades, de actos de corrupción de los que apenas asoman unas cuantas hebras y traiciones políticas que explican en muy buena medida el descompuesto estado que hoy guarda la nación.


Las palabras de Felipe Calderón zumbaron en los oídos de Elba Esther Gordillo: “Maestra, creo debería ir pensando en su retiro”.

La frase, dicha en una reunión privada en Los Pinos a principios de enero pasado, fue interpretada como una amenaza por la lideresa magisterial, quien empezó a tejer su estrategia.
Quería adelantarse a los previsibles escándalos de corrupción y ofreció a sus antiguos compañeros del PRI, sobre todo a Enrique Peña Nieto, acuerdos electorales que incluyen el peso del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y los recursos electorales de su Partido Nueva Alianza (Panal).

Por lo menos tres fuentes partidistas y gubernamentales confirman que la ruptura de Gordillo con Calderón está detrás del pleito con el exdirector general del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) Miguel Ángel Yunes Linares.

El presidente, afirman, se molestó por los pactos de su exaliada con el PRI y con el jefe de gobierno capitalino, Marcelo Ebrard, y por su consecuente alejamiento del panismo, que cuenta entre sus aspirantes presidenciales al secretario de Economía, Ernesto Cordero, con quien ahora trabaja Yunes.

Así termina una alianza política de cinco años en la cual Calderón obtuvo la presidencia en 2006 con los favores de la maestra a través del SNTE y del Panal, mientras que Gordillo manejó más puestos de gobierno que nunca.

Las consecuencias empiezan a verse.
El viernes 8 la reportera Guadalupe Irízar publicó en el periódico Reforma que el Instituto Federal Electoral (IFE) investiga desde el mes pasado el ingreso irregular de casi 8 millones de pesos al Panal.

Irízar informa que ya en enero el IFE había comenzado otra indagación sobre la apertura de 18 cuentas bancarias del Panal, para lo cual solicitó información a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores.

El mismo viernes 8 Reforma publicó que el exdirector de la Lotería Nacional, Francisco Yáñez, reveló que Yunes y los exsecretarios de Gobernación, Fernando Gómez Mont, y de Educación Pública, Josefina Vázquez Mota, iniciaron en diciembre de 2008 una investigación sobre los negocios de la lideresa y le pidieron información a él, que durante años fue su operador financiero.

Entrevistado por la reportera Claudia Guerrero, Yáñez dijo que no cedió a las presiones y que a los dos meses el entonces secretario de Hacienda, Agustín Carstens, le pidió su renuncia.
No obstante, otras fuentes gubernamentales consultadas por Proceso señalan que Yáñez sí entregó información privilegiada sobre la fortuna de Gordillo, quien lo retiró de la Lotería Nacional por un problema personal y no por presiones de Carstens.

Así, aunque los mensajes de ruptura están dirigidos al gobierno de Calderón, la dirigente magisterial tomó como blanco a Yunes y lo acusó del desvío de más de 58 mil millones de pesos del ISSSTE para cobrarle cuentas pendientes, ya que al inicio del gobierno calderonista Yunes se negó a supeditarse al poder de la lideresa del SNTE, siguió su proyecto para buscar la gubernatura veracruzana y no quiso darle a la fundadora del Panal el dinero que le pidió para sus operaciones electorales.

Según las fuentes gubernamentales, Yunes y Yáñez urdieron un plan para golpearla y entregaron al entonces secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, documentos relativos a los negocios millonarios de la profesora.
Ambos habían tenido con ella fuertes enfrentamientos desde tiempo atrás, que culminaron cuando ella le negó a Yunes el apoyo en su campaña para gobernador en 2010, y con la remoción de Yáñez un año antes de su cargo en la Lotería Nacional como represalia por su infidelidad a Gordillo cuando estaba a punto de dar a conocer públicamente su relación.

Por su parte, ambos funcionarios fraguaban desde 2008 el plan de investigar la riqueza de Gordillo, quien tiene por lo menos 64 casas, departamentos y oficinas a su nombre y al de familiares suyos, de acuerdo con información que Proceso recabó desde hace seis años en el Registro Público de la Propiedad.
Todo esto sin contar su casa de lujo en la marina Coronado, de San Diego, California.
También dispone de los recursos multimillonarios y no auditables del SNTE, que dirige desde 1989.

Según la Dirección de Servicios Educativos Integrados al Estado de México, donde tiene su plaza de maestra, Gordillo es directora de una escuela del municipio de Nezahualcóyotl y gana 29 mil pesos al mes.

Este ingreso no concuerda con los enormes montos que ha manejado en 22 años de gestión en el SNTE.
Hace un par de años la Asociación Ciudadana del Magisterio, creada por el ingeniero y exoperador político de la maestra, Noé Rivera, realizó una investigación independiente y estimó que desde su llegada al SNTE la lideresa ha decidido el destino de aproximadamente 104 mil 200 millones de pesos no auditados.

Parte de estos recursos proviene de los tres fideicomisos que el sindicato tiene en Banobras, en los cuales recibe dinero del gobierno federal, pero como el instrumento financiero está protegido legalmente por el secreto fiduciario, no se conoce a cuánto asciende.

Sin embargo, la Asociación Ciudadana del Magisterio sostiene que el gobierno de Carlos Salinas de Gortari le depositó al SNTE 16 mil 197 millones a través del Acuerdo Nacional para la Educación; el de Ernesto Zedillo, mil 580 millones mediante el Programa Nacional de Educación; el de Vicente Fox, más de 41 mil millones a través de los fideicomisos, en tanto que en los primeros años de la administración de Calderón se le otorgaron casi 7 mil millones de pesos.

En 2005 la agrupación magisterial disidente Punto Critico, encabezada por Gustavo Salvador Muñoz Cruz y Edmundo Morales, presentó ante la Procuraduría General de la República (PGR) y la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) una denuncia contra Gordillo por enriquecimiento inexplicable.
En ese entonces presentaron una lista de 19 propiedades.
Dos años después la PGR informó en el oficio 42450/2007 que mandó la investigación a “reserva” desde el 29 de agosto de 2006.

Francisco Bravo, dirigente de la Sección 9 del SNTE y miembro de la disidente Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), dice que a todos los afiliados al sindicato –alrededor de un millón 300 mil– se les quitan mensualmente entre 90 y 140 pesos, es decir, un total aproximado de 117 millones.
Ni un peso de esta fortuna se reporta a las autoridades y sólo Elba Esther Gordillo sabe su destino, señala el profesor disidente.

Los golpes calderonistas
Después de recibir la “sugerencia” de Calderón para que fuera preparando su salida, Elba Esther Gordillo y su equipo percibieron algunas acciones que, a su modo de ver, confirmaban la intención de darle un “quinazo” o, mejor dicho, un “jongitudinazo”, por aquel golpe de mano que en 1989 Carlos Salinas le aplicó al dirigente del SNTE Carlos Jongitud para imponer a Gordillo.

Además de la investigación a las arcas del Panal, el 25 de enero la Secretaría del Trabajo y Previsión Social –encabezada por Javier Lozano, otro aspirante presidencial panista– reconoció al Sindicato Independiente de Trabajadores de la Educación de México (SITEM), con 8 mil afiliados.

Un mes después el Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje avaló su registro con la toma de nota RS1/11, que le dio personalidad jurídica para negociar los contratos colectivos de sus afiliados.
Esto rompió el monopolio del SNTE, que desde 1949, cuando obtuvo su registro, no había enfrentado a otro sindicato nacional de maestros.

Otro hecho importante, señala el profesor Bravo, de la CNTE, es que en febrero el maestro Guillermo Estrada pidió al Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje copias del registro del Comité Ejecutivo Nacional del SNTE encabezado por Gordillo.
El 16 de mayo se le entregó el expediente R.
S.
43/44, donde confirmó que la lideresa ya concluyó su periodo legal al frente del SNTE, que en la toma de nota se establece de marzo de 2008 a marzo de 2011.
“Su status legal es tambaleante, eso le confirmaba a Elba Esther que se está preparando algo en su contra”, señala Bravo.

Con todo, lo que más le preocupó fue el rechazo presidencial a su propuesta para la dirección general del ISSSTE: su incondicional Miguel Ángel Jiménez, fundador del Panal y quien fue corrido de la Lotería Nacional a principios de 2009 por desviar recursos públicos a la campaña del PAN en Campeche.

El ISSSTE se quedó acéfalo en febrero de 2010, cuando Miguel Ángel Yunes la dejó para hacerse de la candidatura para el gobierno de Veracruz por el PAN.
Calderón designó en su lugar a Jesús Villalobos, ratificado en febrero contra la voluntad de Gordillo.

Cuando empezó el sexenio de Calderón, la maestra contaba con importantes posiciones en su gobierno: Roberto Campa en la secretaría técnica del Gabinete de Seguridad Pública; Yunes en el ISSSTE; su yerno Fernando González en la Subsecretaria de Educación Básica de la SEP; y Francisco Yáñez y luego Miguel Ángel Godínez en la Lotería Nacional.

Además de Benjamín González Roaro, quien dirigió el ISSSTE en el sexenio pasado y ahora terminó al frente de la Lotería Nacional, la maestra cuenta asimismo con Humberto Dávila Esquivel en la Federación de Sindicatos de Servidores Públicos (Fedessp) y, por supuesto, con las bancadas del Panal en la Cámara de Diputados y en la de Senadores.

Su poder se extendía en 20 delegaciones del ISSSTE, adonde impuso a su nefrólogo privado, Jesús Walliser Duarte, en el área médica, a María Juana Luna como coordinadora de delegaciones y a Cristian Hernández –hijo del tesorero del SNTE, Héctor Hernández– como responsable de las obras y contrataciones de toda la infraestructura hospitalaria.
Pero con la ratificación de Villalobos Gordillo perdió posiciones clave en el instituto, como la del área médica, y eso la puso en guardia.

La respuesta contra Yunes fue la conferencia del 29 de junio, cuando Gordillo denunció que durante la administración del veracruzano se manejaron irregularmente más de 58 mil millones de pesos que el gobierno federal destinó al ISSSTE en 2008 para resolver el problema de las jubilaciones y comprar materiales básicos.
“Yo me deslindo totalmente y exigimos una auditoría”, declaró Gordillo.

Seis días después Yunes aseguró que en enero de 2007, en una reunión a la que fue convocado por Calderón y que se realizó en San Diego, California, la lideresa del SNTE le pidió 20 millones de pesos mensuales para financiar al Panal.
Añadió que en 2009, antes de las elecciones y en otra reunión, en la Ciudad de México, le solicitó un total de 300 millones para gastos electorales.

Agregó que el mismo año Gordillo lo instó a vender los inmuebles que tiene el instituto en la Plaza de la República y Reforma para construir ahí un centro comercial, hoteles y departamentos.
“Imposible”, dice Yunes que contestó, y sobrevino el rompimiento.

Durante dos semanas Gordillo y Yunes se lanzaron acusaciones públicas.
La Federación Democrática de Sindicatos de Servidores Públicos (Fedessp), aliada de la maestra, difundió en distintos medios que Yunes y el nuevo director del ISSSTE cometieron irregularidades por 8 mil millones de pesos en la compra de medicamentos y equipo de cómputo y de telecomunicación.

La Fedessp se refiriere a que el ISSSTE le otorgó el contrato correspondiente a la compañía Bestel, filial de Televisa, que presentó un presupuesto de 2 mil 80 millones de pesos, cuando Telmex hizo una propuesta de mil 661 millones, es decir de 419 millones de pesos menos, pero fue descalificada “por razones técnicas”.

La Auditoría Superior de la Federación detectó que, pese a la reforma a la ley de pensiones, en 2009 hubo un grave déficit en el ISSSTE, ya que se recaudaron 73 mil millones de pesos por cuotas y aportaciones, pero se gastaron 84 mil millones.

El pasado jueves 7, el titular de la Secretaría de la Función Pública, Salvador Vega Casillas, contestó que no se había detectado ninguna irregularidad en el manejo de recursos del instituto y que hasta el momento no había recibido ninguna petición formal para aplicarle una auditoría.

COMENTA TAMBIÉN SIN FACEBOOK: