MORENA: Implicaciones para la Izquierda electoral

Publicado el septiembre 16, 2012, Bajo Columna de opinión, Autor Axiel.


Alberto Buitre*/Tomado de http://www.losangelespress.org/morena-implicaciones-para-la-izquierda-electoral/

Es decir, la MORENA partidaria resultará en la pretendida solución al mismo mal, pero con la misma receta y hasta el mismo doctor. El infantilismo de creer que hay salida al sistema dentro del sistema.

MORENA se convertirá en partido político antes que termine este año para competir en las elecciones legislativas del 2015, y en la presidencial del 2018 con Andrés Manuel López Obrador como su seguro candidato. Así avanza – o se termina, según se vea-, la travesía del tabasqueño como dirigente político alterno, proponiéndose ahora consolidar su propia plataforma partidaria, para lo cual se preparó desde que le arrebataron las presidenciales del 2006.

A la fecha de sus propias cifras, MORENA ha obtenido la afiliación de más de 4 millones de personas desde su gestación como “Gobierno Legítimo” a las que se sumarían las afiliadas al partido Movimiento Ciudadano, antes Convergencia, quien cedería su registro para la conformación del nuevo partido lopezobradorista, sin que el Movimiento de Regeneración Nacional tenga que cumplir con los requisitos asamblearios que obliga la ley electoral para el registro de una nueva asociación política nacional. Porque MORENA no cuenta con suficiente dinero para su organización ni la cantidad suficiente de militantes a pesar de lo que digan sus números y porque muchos de quienes le representaron en Comités ciudadanos, municipales, territoriales o estatales, también militan en el PRD, PT o el MC.

Este es el primer problema para el nuevo Partido, pues AMLO se valió de la estructura electoral de los partidos del Movimiento Progresista para la representación de MORENA. Muchos de ellos, politiquillos locales quienes verán en la nueva empresa lopezobradorista el empeño por hacerse de un nuevo feudo, incluso, sin perder el anterior. Seguramente ésto no les gustará a quienes creen a sobreestima en López Obrador, por lo que se generará al interior de la organización la primera gran pelea por saber quién merece y quien no, sus títulos honorarios.

Así, MORENA se establecerá como partido ejecutivo más, entrando en crisis rápidamente por su disímbola estructura ideológica en la que lo mismo cabrán tránsfugas, revisionistas, trapecistas y quienes se consideran obradoristas de cepa, al amparo de que “para ser de izquierda basta ser honesto y pensar en el prójimo”.

Inclusive, ya mismo se advierte éste cisma en el lopezobradorismo. Primero, entre los morenos que cómicamente se ponen en pie entre sí; segundo, entre las organizaciones que ya surgieron a la tangente de MORENA tipo noroñistas, el #YoSoy132 o la OPT del SME; y tercero, entre quienes apoyan fanáticamente a AMLO al grado de poderlo seguir hasta éste decidiera regresar al PRI de donde salió, y quienes al demostrarle apoyo, lo hacen creyendo que en México se vive un proceso democrático inacabado o traicionado por el cual se debe luchar “ciudadanamente”.

Y sin embargo, ni uno ni otra es opción, al confirmarse en un tercer fraude electoral que no existe salida a la crisis dentro del camino que propone el aparato institucional. Y ese es el mismo camino que se propone andar MORENA, tal como López Obrador mismo pronunció este domingo: “siempre debe intentarse la transformación por la vía pacífica y electoral” ¿Y a quién pedirá AMLO el aval de su nuevo Partido, sino al IFE y al TRIFE, instituciones a las que supuestamente mandó al diablo en dos elecciones consecutivas?

Es decir, la MORENA partidaria resultará en la pretendida solución al mismo mal, pero con la misma receta y hasta el mismo doctor. El infantilismo de creer que hay salida al sistema dentro del sistema. Y quizá mañana como hoy hace 23 años cuando la creación del PRD, alguien más clame por un nuevo Partido para que, cómo en el presente próximo 2018, se grite “¡fraude electoral!”, y a los pocos meses vuelva la mula al trigo.

Implicaciones

Mas, obviando las inconsistencias en el nuevo proyecto de López Obrador, su anuncio abre un drama en el llamado Movimiento Progresista con base en dos preguntas ¿Quiénes se separarán de sus partidos de origen para unirse a MORENA? Y ¿Cómo quedaría conformada dicha alianza una vez acomodadas las nuevas fuerzas?

En voz de dos de las principales figuras que han apoyado a AMLO en su travesía de seis años, el senador perredista Alejandro Encinas y el dirigente del PT, Alberto Anaya, la conformación de MORENA como Partido apenas alcanzará a acumular bases militantes de sus dos partidos correspondientes.

Difícilmente Encinas abandonaría el PRD que fundó y al que pertenece desde la liquidación del antiguo Partido Comunista Mexicano, apostándole a lo que él llama “renovación” de ese partido político en pos de la nueva configuración de un Partido-Frente entre el PRD, el PT y el Movimiento Ciudadano, en el cual, ha señalado, “MORENA debe integrarse como movimiento social”. Sin embargo, la posibilidad de abandonar el perredismo no es ajena a Encinas y ésta es paradigmática en el cúmulo de perredistas que desde ese Partido han permanecido fieles a la causa obradorista: el práctico atrincheramiento en el PRD de la tribu de Los Chuchos que lidera Jesús Ortega y el actual presidente del Sol Azteca, Jesús Zambrano, teniendo como consecuencia, la negación a la renovación/refundación de ese instituto, tan ansiada por el hoy Senador del Estado de México. Entonces y sólo entonces, Encinas, acompañado de una fuerte base militante histórica del perredismo, saldría de su partido de origen para fortalecer en buena medida la apuesta de López Obrador.

Anaya, en tanto, a pesar de su apuesta infranqueable por MORENA y AMLO, a quienes dotó de la mayoría de sus espacios en candidaturas y de prácticamente todo su presupuesto en medios y prerrogativas, no cuenta como opción cancelar al Partido del Trabajo que domina y atesora. Anaya no sólo es el máximo dirigente de ese Partido sino que el PT es su propio patrimonio, desde el cual ha logrado construir dependencias nacionales y relaciones internacionales con muchos Partidos llamados de izquierda, en el mundo. Solamente una entrega ciega hacia López Obrador haría que Alberto Anaya entregara su organización a la causa de MORENA, sin que antes se desate una cruenta batalla al interior del petismo por los pocos espacios de poder que se han reproducido bajo las alas del dirigente vitalicio, y desde donde han sabido negociar espacios y prebendas con los gobiernos locales.

Además, la entrega del PT a AMLO no tendría fines prácticos, si para el registro de MORENA como Partido, el tabasqueño ya cuenta con la disposición del Movimiento Ciudadano, por lo que la fusión de dos Partidos en uno sólo sería tanto un error de cálculo político como financiero. Así, el Movimiento Progresista seguramente quedará como está, con el PRD, PT y la sustitución del MC, por el nuevo Partido de López Obrador que, dicho sea de paso, podría alcanzar su propia bancada en la Cámara de diputados y representación en el Senado sin competir formalmente en elección alguna.

Lo que sea que pase al respecto, tanto a Encinas y similares, como a Anaya, no les queda mucho tiempo para decidirse. A pesar que la conformación de MORENA como Partido es prácticamente un hecho con la entrega del registro de Movimiento Ciudadano -, lo cual les libraría de cumplir con la obligación de competir en solitario en las elecciones intermedias del 2015 para la ratificación de su registro-, existe la remota posibilidad –pero posibilidad al fin-, que MORENA decida ir solo; es decir, sin el registro del MC, teniendo que cumplir con sus disposiciones asamblearias y alcanzar el mínimo requerido de tres mil afiliados por al menos 20 Estados y 300 en 200 distritos electorales, lo que obligaría a AMLO a enfrentar un reto inapelable: lograr la permanencia de su Partido con al menos el dos por ciento del padrón electoral, y así poder participar en las elecciones presidenciales del 2018.

Ahí se pondrán a prueba los presuntos 4 millones de afilados que el tabasqueño dice tener, porque a la hora de construir Partido, muchos se negarán a salir del cual ya pertenecen, y tantos otros por no estar de acuerdo con que MORENA se convierta en un Partido más. Por supuesto, López Obrador no se dejará fracasar, pero ante el riesgo ¿PRD y PT se desfondarán para no dejar morir al tabasqueño? Se vienen meses de mucho drama en la izquierda electoral.

@albertobuitre
*El autor es Premio Nacional de Periodismo en México

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One Reply to "MORENA: Implicaciones para la Izquierda electoral"

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Eugenia Diaz Medina  on septiembre 17, 2012

GRACIAS ANDRES MANUEL POR TU ENORME LECCION DE VIDA, POR TU TRAYECTORIA FIEL Y HONESTA. POR HABERNOS DADO LA ESPERANZA, POR HABERNOS DESPERTADO, UNA DOS, TRES VECES Y MAS. GRACIAS POR HABER CONTRIBUIDO AL DESPERTAR DE LOS JOVENES, RELEVO DE TI Y DE MILLONES DE LUCHADORES MEXICANOS. GRACIAS POR ESTA NUEVA CONCIENCIA. DESPERTAR A ESTA REALIDAD TAN LLENA DE CARROÑA Y A PESAR DE ELLO SEGUIR ADELANTE CON FE Y ESPERANZA HASTA EL FINAL.