“La gran tarea política es lograr la unidad de los movimientos de resistencia”

Publicado el enero 21, 2013, Bajo Columna de opinión, Noticias, Política, Autor Pepe Garduño.

Fernando Buen Abad, intelectual mexicano, analiza la realidad de su país. El gobierno del PRI, el movimiento Yo Soy 132, el poder de Televisa, la reaparición del EZLN y el crimen organizado, son algunos de los temas de la entrevista.

Por Nahuel Placanica y Nicolás Bondarovsky I
AGENCIA PACO URUNDO:

¿Cuál es la situación actual de México después de las elecciones que algunos llegaron a calificar de fraudulentas?

Fernando Buen Abad: La calificación no es gratuita. Hay elementos suficientes para sostener que, además de fraude en el proceso de cómputo de los votos, meses anteriores hubo un conjunto de operaciones de presión, de chantajes, de compras de votos, de manipulación y excesos de gastos e incluso, sancionados por la ley Nacional Electoral de México.

Hoy por hoy, el Partido Revolucionario Institucional siguió en la alianza con el Partido de Acción Nacional hasta fusionarse con éste formando una sola corriente de ideas o, en todo caso, de proyectos fraudulentos.

APU: Cuando se daban las elecciones salió un artículo en Lemon Diplomatique que hablaba de las posibilidades que tenía el PRI, por su despliegue territorial a lo largo y ancho de México, de controlar uno de los problemas principales que tiene México que es, la alta conflictividad que trae el narcotráfico. ¿Cómo ves esta idea?

FBA: El problema del narcotráfico se ha complejizado mucho en México, hoy no se puede hablar sólo de narcotráfico. El concepto más amplio es delincuencia organizada que incluye por supuesto tráfico de drogas, tráfico de armas y tráfico de personas. Tráficos de órganos también porque hay elementos suficientes de investigación que se han hecho probando que las propias mafias del crimen organizado han hecho de esto una industria más compleja, en las que están involucradas estructuras bancarias, estructuras de gobiernos y estructuras políticas, incluso del ejército.

De manera que el problema del crimen organizado es que ha revertido la estructura general del país y hay zonas del territorio mexicano donde se generan situaciones de doble poder, es decir, el poder del crimen organizado estableciendo condiciones de tránsito, condiciones de gobernabilidad, condiciones de seguridad para los habitantes que tienen que tributarles a las mafias. En ese sentido la lógica de gobierno que pueda tener cualquiera de estos partidos que han secuestrado el poder, es una lógica de negociación con este crimen organizado.

APU: ¿Tenías esperanzas de que pierda Peña Nieto o en tus análisis anteriores sabías que iba a ganar?

FBA: Soy uno de los que cree que Andrés Manuel López Obrador volvió a ganar las elecciones y volvió a ser victimado por un sistema de fraude serial que en México se viene escuchando con toda impericia hace muchas décadas. Peña Nieto no tenía capacidad de ganar en México las elecciones de manera limpia porque el PRI es un partido político en plena decadencia y que se ha vuelto parasitario. Soy de los que cree que las posibilidades eran muy relativas y que lo que México está pidiendo o impulsando, si no estuviera metido en este baño de sangre, de miedo y de terror, es un movimiento nuevo como es el Movimiento de Regeneración Nacional que lidera López Obrador y las bases sociales que tienen un proyecto distinto para México.

APU: ¿Cuál es la situación de esas bases sociales que nombrás?

FBA: En primer lugar es una situación de nacimiento incipiente hacia voces democráticas. En general son movimientos juveniles. MORENA que es un movimiento amplio de jóvenes que han vuelto a encontrar un lugar en la vida política y que son los que nos han venido a dar la mejor lección en las fechas recientes sobre por dónde levantar la esperanza del combate, la claridad de la lucha y la militancia.

El Movimiento Yo Soy 132 ha aportado extraordinarias ideas de entusiasmo y ha significado una ventana de oxigenación a la plaga política que ha venido oprimiendo al país. Hay también movimientos interesantes, por ejemplo, los movimientos de trabajadores de la educación en su extensión más democrática porque ha sido un impulso en Oaxaca con la asamblea popular. Más de 500 organizaciones sociales, indígenas y campesinos organizados para levantar un movimiento muy poderoso en México. Hay movimiento de trabajadores electricistas que han levantado contra una expulsión absolutamente atroz que cometió Calderón contra los trabajadores. El movimiento sindical que es muy importante, incluso, el EZLN con algunas de sus contradicciones y algunas de sus limitaciones también representa para México una esperanza de mirada crítica.

APU: En la última semana se conocieron unos escritos del Subcomandante Marcos ¿Cuál es la situación del zapatismo hoy en México?

FBA: El zapatismo es un concepto muy amplio. Es un movimiento que nació en 1910, tiene una larga trayectoria y en México hay muchos “zapatismos” de derecha y de izquierda. El zapatismo del EZLN en particular es uno de los que ha venido a representar a nivel mundial una alternativa de lucha y de organización que nos devolvió muchos frentes y espacios de intervención y análisis, de vuelta a la vida política hacia 1994 cuando surgió. Me parece que a lo largo de los años el propio EZLN ha sufrido un proceso de viraje y de neutralización producto de sus contradicciones internas.

Sigo pensando que mientras el EZLN no tenga un programa de invitación profunda con la clase trabajadora o con el Movimiento Obrero en México, mientras que no establezca un diálogo de una dinámica distinta con los movimientos sociales y sobre todo a nivel urbano, va a tener problemas, como los que han venido padeciendo los últimos 4 ó 5 años, de mucho aislamiento.

Soy de los que cree que el EZLN debe volver a “La otra campaña”, salir al diálogo, a la conexión, movilizarse hacia una instancia de diálogo distinto en las fuerzas políticas. Con MORENA, por ejemplo, que es un movimiento con el que casi no se ha establecido el diálogo que debería haber. La gran tarea política, tanto para México como para toda América Latina, es el problema de la unidad de los movimientos de resistencia, movimientos rebeldes, movimientos revolucionarios que no se ha podido construir por un montón de atrasos políticos muy serios.

APU: Siendo el PRI una estructura tan grande y el único partido que reivindica la revolución mexicana me entra la duda si no hay sectores en ese partido que no funcionen con la lógica de negocios, casi burocrática ¿Cómo lo ves?

FBA: Sí, efectivamente. Hubo un sector de izquierda del propio PRI donde había reivindicaciones a figuras como Emiliano Zapata, de Lázaro Cárdenas y algunas otras figuras como el propio Ricardo Flores Magon que representó uno de los más avanzados movimientos rebeldes y anarquistas. En el PRI hubo y hay todavía algunos militantes que han llorado amargamente el secuestro que el partido ha tenido por parte de la corriente neoliberal orquestada desde los años 90. El propio Salinas de Gotari fue dando la tarea de derechizar el partido que coronó el tratado de libre comercio con Canadá y con EE.UU.

A partir de ese momento se volvió un partido al servicio del gerenciamiento neoliberal y ha cometido mil traiciones contra su propio programa que tenía una fuerte interpretación de lo social. He conversado con algunos de los militantes del PRI que vieron en algunos momentos la oportunidad de un pronunciamiento hacia una base progresista del partido y la verdad que se lamentan mucho. La realidad es que hoy por hoy ese partido mayoritario adhiere al imperialismo yanqui, a los intereses norteamericanos y por supuesto al modelo neoliberal que tanto desastre viene causando en el planeta.

APU: ¿Tenés expectativas de que estos sectores más combativos del PRI resurjan en algún momento o busquen la posibilidad de entablar alianzas fuera del partido?

FBA: Sí, estoy seguro. En algunos casos conozco a quiénes están creando corrientes internas dentro del PRI tratando de revitalizar el propio programa, el programa histórico del PRI, el contenido social que puede ser muy valioso. La pelea no es sencilla porque las masas que están dirigiendo ese partido hoy tienen un corte muy represivo, más delincuencial, que está plagado de denuncias y prontuarios. Podría nombrarte mucha gente que tendría que estar hoy en la cárcel por haber dado órdenes e instrucciones para las matanzas como la de Atenco.

Es una vergüenza lo que ha tenido que padecer el Movimiento Indígena en México. Hay personajes que ahora están encargados, movidos por el propio PRI, en espacios como el Ministerio o secretarias públicas, y son tipos que hoy deberían estar sentados ante un juzgado popular siendo señalados por su complicidad frente a las tropelías, inclusive, las tropelías que convirtieron la deuda privada en deuda pública. Se está pagando cifras infernales que no pertenecen al pueblo, sino que pertenecía a un grupo industrial y ahora fue convertida en deuda pública.

Hay un prontuario delincuencial terrible, ese es el corte de la gente que está dirigiendo ahora el PRI, empezando por la figura del propio Peña Nieto. Sabemos la responsabilidad que tiene por la represión en Atenco y por la represión que ha venido protagonizando cuando fue gobernador.

APU: Antes mencionaste al Movimiento Yo soy 132 ¿Es un movimiento de indignados más? ¿Le diste una buena aceptación?

FBA: Sí, además cada vez que he podido me reuní con ellos, me declaro militante de su causa y solidario con las luchas.

APU: Te lo pregunto porque con todo esto que está sucediendo en el mundo surgieron algunos movimientos de indignados que llegado el momento quedaron en la nada.

FBA: Efectivamente el Movimiento 132 tiene problemas de consistencia política y de sistematización de su militancia, no cabe duda que hay mucha fuerza en sus convocatorias y que tienen una capacidad de llamar la atención y de despertar a nivel social mucho optimismo, mucha esperanza, mucha claridad. Especialmente por las denuncias muy completas que han venido haciendo respecto al aparato mediático monopólico que en México es infernal. Aquí en Argentina, el Grupo Clarín y toda su mafia, es un juego de niños comparado con lo que es Televisa.

Televisa es una monstruosidad infernal, es una obscenidad del capitalismo. Los muchachos del 132 en cuestión de tareas de calles de denuncias, de movilización han abierto puertas para un debate político que no teníamos en el tablero de la discusión en México y que ellos han logrado muy bien. Creo que tienen que seguir madurando y profundizando para que recobre la consistencia que se requiere. Son las expresiones más avanzadas de esas fuerzas que debemos reunir para poder crear este proyecto de unidad que tanta falta nos está haciendo en México particularmente y por extensión de una América Latina en todos lados.

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