La Nueva Pintada, pura fachada

Publicado el junio 22, 2014, Bajo Noticias, Autor MonaLisa.


Trabajos de rescate en La Pintada, Guerrero, tras el paso de “Manuel”. Foto: Eduardo Miranda

A ocho meses de que un deslave matara a más de 70 personas en la sierra de Guerrero, la labor gubernamental deja mucho que desear, según los habitantes de la zona. Los trabajos de reconstrucción prometidos por la Federación aún no concluyen, el gobernador Ángel Aguirre regatea los recursos contra desastres y las lluvias ya volvieron a azotar el resentido suelo guerrerense.

“Puras fallas, esto es un infierno y de nada sirve denunciar porque no hacen nada”, espeta la señora Emelia Saldaña Gregorio a casi un mes de que el presidente Enrique Peña Nieto visitara este pueblo, devastado por las torrenciales lluvias de septiembre pasado, y anunciara el proyecto de reconstrucción denominado La Nueva Pintada.

Ezequiel Flores Contreras, LA PINTADA, GRO. (Proceso).- 21 junio 2014

Durante la gira presidencial del 26 de mayo, el gobierno federal se comprometió a concluir rápidamente la edificación de 125 viviendas prometidas meses atrás. Hasta la fecha sólo ha entregado 11, y sólo seis de ellas están amuebladas.

El proyecto de reconstrucción de La Pintada, adjudicado a la empresa michoacana Grupo Oro, contempla erigir en total 210 viviendas de interés social, de estilo parecido al californiano. Tendrán una o dos plantas, “con espacio frontal para estacionar vehículos y amplias áreas verdes”, pero no se crearán zonas para animales de granja, muy comunes en esta zona.

Durante un recorrido que realizó Proceso se constató que aún no es habitable “la primera etapa del desarrollo”, conformada por las 125 viviendas que el gobierno federal mencionó. Los pobladores explican que en algunos inmuebles faltan puertas, ventanas, infraestructura hidráulica y eléctrica.

A pesar de ello, representantes de la empresa aseguraron a los pobladores que ya se puede vivir en esas edificaciones, construidas con panel de unicel reforzado con concreto, y consideraron que si los damnificados no las han ocupado “es porque no quieren”. También aseveraron que el proyecto urbano, que contrasta con el ambiente rural de la zona, no modifica el estilo de vida de la gente.

Este es un adelanto del número 1964 de Proceso, ya en circulación.

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