Nuestra Labia y la descolonización de la palabra – @subversionesAAC

Publicado el Junio 27, 2014, Bajo Nacional, Noticias, Autor @gabriel_Mzuma.

nuestra_labia

Palabra que labra el mañana, palabra es escudo y espada, dispara y enciende la alarma, que el sueño trabaja sin una lagaña, escuche a su pueblo esa es nuestra labia – Diidxa’

La poesía decolonial de la antología Nuestra Labia se presentó por primera vez hace tres meses en el Foro Hilvana en el Distrito Federal.

Alrededor de 20 de los 80 autores –todos integrantes de la comunidad hip hop en México– recitaron su propia obra en un animado evento que abrió con la proyección del documental Estilo Hip Hop, filmado en Brasil, Cuba y Chile; y cerró con el rap insurgente de Fuera de Servicio. Desde entonces, el libro publicado por Algarabía, Gritalprogreso y Quilomboarte ha tenido una entusiasta recepción en la Pachamama Café en Querétaro, la Universidad Autónoma de Hidalgo, dos facultades de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y un encuentro de medios libres en Xochimilco.

Con información de SubVersiones.org

Este proyecto de educación popular y pensamiento crítico busca impulsar una red solidaria global entre jóvenes, que a su vez, contribuya a un movimiento de empoderamiento, visibilidad, participación política y organización comunitaria de seres históricamente marginados por la estructura del poder dominante.

Una meta será «descolonizar» el conocimiento que durante siglos ha sido controlado por Europa/Occidente con el argumento de que su conocimiento es «universal» mientras los demás conocimientos del mundo no valen nada, lo que ha producido un verdadero «epistemicidio», según pensadores como el sociólogo portugués Boaventura Sousa Santos.

De ahí el subtítulo del libro: Apuntes de insurgencia epistemológica y Poesía decolonial y también la frase que aparece solita en una de las primeras páginas de libro: «Fin del epistemicidio».

La poderosa combinación de la teoría decolonial con el hip hop, nacido en los barrios bajos de Afroamérica como un canto de rebeldía, señala un camino para romper con la invisibilidad y exclusión reproducida por las estructuras históricas de la colonialidad, explica Fabián Villegas en la introducción al libro:

– Nuestra lucha es también la lucha de nuestro lenguaje, la lucha de nuestra habla, la lucha por mantener nuestra voz, la lucha por mantener nuestra voz alta. Dado que la condición de la subalternidad y la colonialidad es el silencio, el habla es la subversión de la subalternidad y la colonialidad –.

Quienes coordinan y participan en el proyecto señalan que el arte y la música sirven como agentes de transformación social y pensamiento crítico. Para ellos, Nuestra Labia refleja una postura crítica y contra-hegemónica ante la coyuntura política nacional, ya que aborda ciertos temas que casi nunca son cuestionados por la juventud y en cambio se vuelven parte de la «normalidad», dando como resultando una «emergencia identitaria y comunitaria».

De hecho, es poco común encontrar estos temas reunidos en un documento que viene del mundo de hip hop: afecto y sexualidad, mapas comunitarios de amor decolonial, racismo, identidad, invisibilidad, opresión, violencia sistémica, migración, organización comunitaria, participación política y otras rimas.

Así se titulan los capítulos del libro, los cuales son útiles para dar estructura, pero no son estáticos, tampoco excluyentes. El tema de la invisibilidad en medio de la violencia sistémica permea todo, igual la redefinición de identidades con raíces profundas y futuros inventados por y para los sin futuro en el modelo global dominante:

«Soy un cimarrón liberado en las montañas. Soy un invisible pa’ los ojos del Estado. Soy nosotros sin nombres ni rostros. Yo soy otro tú, tú eres otro yo», afirma Sonik Gritalprogreso, desde planeta Tierra.

1. Afecto y sexualidad. Amor decolonial.

¿Cómo se ve? ¿Cómo se siente? ¿Cómo se vive? En estos escritos encontramos mucha pasión, muchos sueños.

– BeRsame… Dame un beso, sí, ese beso, el que no sólo das con los labios, mejor ése que emana de todo tu cuerpo… Dicen que volar no está dentro de las posibilidades de los humanos, yo creo que están equivocados, pues tus besos me enseñaron a volar, sí, dame ese beso, ése que me debilita pero al mismo tiempo me vuelve más fuerte, ése que hace que la eternidad no sea suficiente, sí, ése que vive en mis pensamientos porque sé que nunca será para mí –. [María de los Ángeles Corchado Flores]

Aquí no hay letras misóginas, tampoco cadenas de oro que suelen acompañarlas en el rap comercializado. Pero cadenas, sí las hay.

Está la rabia, el enojo y el odio que ha sentido una chava continuamente culpada por su madre de haber nacido de una violación y la escalofriante solución de la hija, contada por Susana Ángeles.

Liliana Villegas relata la historia de una joven que vive un romance y luego se encuentra sola con «un pequeño en la vientre… viviendo de un sistema que prometió libertad para las mujeres…».

Y con tanta decepción y desamor, «¿Será que del amor no conocemos nada?» pregunta Tania Alemán.

Aún así, hay poemas que buscan deconstruir relaciones dañinas para tener relaciones más plenas:

– Sexo opuesto, por quien todo apuesto, / pilar de la consciencia que en mí sea puesto, / de esta sílaba eres el acento / Que se acentúa al ver tu cadera, / al son de la cadencia de tu inteligencia, / que esta noche no es una condena… / Hay una afirmación en la signatura de la acción, / donde eres el sexo más fuerte –. [Luis Villanueva]

Macandal. Fotografía: Heriberto Paredes

Macandal. Fotografía: Heriberto Paredes

2. Racismo e identidad

Con respecto a la clasificación racial reconstruida por el colonialismo/capitalismo, Boaventura de Sousa Santos dice que con esa lógica.

– La no existencia es producida bajo la forma de una inferioridad insuperable, en tanto que natural. De acuerdo con esa lógica colonialista, quien es inferior, lo es porque es insuperable y «naturalmente» inferior, y por consiguiente no puede constituir una alternativa creíble para quien es su superior/opresor –.

La necesidad de superar lo «insuperable», de redefinir y reconstruir una identidad que incorpora las tradiciones afro-indígenas, implica el rechazo a la supremacía blanca de la que depende el dominio colonial, la cual va más allá de actitudes racistas y se trata de una relación de poder que se impone de mil maneras hoy en día.

María Ortiz/Ce hace tres pone en evidencia una visión de México como:

– Nación que se vanagloria de su pasado, solo por encima, / Visión blanca, histórica, que es hechiza, que subyuga y predomina, / Aberrante que a la piel eriza y al moreno siempre lo incrimina

«Me dicen que no es racismo», acusa BERSERK* DandoLata, hablar de una «raza superior» o decir que la raíz africana en México es mito. La bloquean en la historia y niegan «la afro descendencia que impera», dice.

– No soy más sucio por ser más prieto / ni más pendejo porque piensan que mi color de piel es mi defecto / por no tragarme la mierda colonial del momento / por no ser pieza de su racismo sistemático –.

El repudio al racismo es fundamental para definir nuevas identidades, pero él siguiente poeta va más lejos al identificarse con quienes el poder blanco quiere enterrar en vida. Declara que somos «los globalizadores de la resistencia».

– La voz del pueblo es ese negro de sereno frenesí, el simbolismo de la astuta arrogancia del White supremacy / Alma inquebrantable ante una prefabricada perpetua condena; Tras las rejas del enemigo por su valentía. / Somos Mumia, somos los África, los 21, Oscar López Rivera… Somos los hijos de esas ilusiones a consciencia, de la urgencia de autodefensa. ¡Abajo los muros de las prisiones, somos los globalizadores de la resistencia! ¡Urgencia!/ Abajo los muros de las prisiones, somos los globalizadores de la resistencia! – [Macandal]

3. Invisibilidad y opresión

«Lastima» es una historia sobre la ceguera voluntaria ante la pobreza. Un día el pequeño Juan fue impactado cuando iba con sus papás en su coche y vieron a un niño trabajando como malabarista en la calle. Su mamá le dio una moneda de caridad para no sentirse tan incómoda —«una moneda pa’ que al menos tenga algo en la panza»— y luego se puso a platicar de otra cosa. Juan, por otro lado, sintió coraje y ganas de llorar, avergonzado por no haber ayudado al niño. Sin embargo, con el paso del tiempo, él agarró el hábito de su familia y de la sociedad. Ahora cuando alguien se lo pide, le «otorga una caritativa moneda» que lo exime en automático de cualquier dolorosa responsabilidad. Pero «nuestra obligación no nos permite sentir más lástima que odio», concluye Diego Sosa.

Mavi Robles-Castillo dedica un poema a las muertas de Juárez, en el que el dolor que ella siente por su sufrimiento invisible se multiplica por la impotencia.

– Muertas ya las siento violadas, forzadas, destrozadas, abiertas y entregadas a sus asesinos / muertas me corroe la voz de sus quejidos / me hieren sus lágrimas silenciadas a golpes y penetraciones bestiales / muertas ya siento sus desgarres en mi vientre / las siento, las escucho, las huelo, las veo pero no puedo encontrarlas / no puedo encontrarlas –

En este fragmento de «Condenas», la invisibilidad se impone con violencia contra cualquier acto de «desobediencia étnica». Pero hay que ir más allá, insiste Eduardo Hernández Salinas: desaprender, humanizar, emprender y descolonizar para limpiar.

– Arrastrando la vergüenza en las raíces, / anhelo de alcanzar otros matices, / pues, la «impureza» se nota en lo invisible. / La naturaleza no es estética / en los rascacielos de su ética, / valores impuestos con violencia para la desobediencia étnica… / Hay que desaprender de su violencia, / dejar de estar satisfechos en la carencia, / ir más allá de sus cadenas, / humanizar el saber, emprender para crecer, / descolonizar la mente para limpiar esas condenas –. / Ideologema

Sonik Gritalprogreso. Fotografía: Heriberto Paredes

Sonik Gritalprogreso. Fotografía: Heriberto Paredes

4. Violencia sistémica

Una de las peores formas de la violencia sistémica es la pobreza. La novelista portuguesa Grada Kilomba comenta lo siguiente:

– La industria de la ayuda y la caridad tematiza la pobreza como un fenómeno vacuo, vacío, descontextualizado de la historia y de las políticas globales. La relación directa entre cinco siglos de colonización europea y la pobreza está ausente. Esta negación de la historia y la realidad deja un espacio en blanco. Hay un espacio en blanco entre el pasado y el presente, y un espacio en blanco entre el «aquí» y «allí» o «Occidente» y el «resto» –.

La violencia sistémica da coraje y los poetas tienen mucho que decir al respecto. Aquí incluimos unos fragmentos que dan testimonio de esta violencia cotidiana cada vez más inaguantable. Los poetas espetan su repudio a las opciones de ser víctima o tirano y en versos combativos optan por la desobediencia, la rebeldía, la autodefensa.

Vagabundo. Soy como un vagabundo, sin país ni rumbo, / ¡Bah! ¿qué dices? ¿Acaso eso es absurdo? / ¿Que mi país sea el mundo, y mi único enemigo se llame Babilonia? / ¡Ja! pues créelo de una vez, escoria. / Y es que hoy en día hay tanta corrupción, que no hace más que joder a mi nación, / todo para enriquecer a unos cuantos, cuando en paradigma hoy de hambre, mueren tantos… – [Zuman Fallen]

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– Mi nombre es crimen…reaccionario el asco de su política / arremete y encajona juega que agrieta y no resana / turbulencia a lo que llama / abajo quienes sostienen su tamaño –. [Spoken Man]

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– Somos hombres y mujeres subdesarrollados y explotados / por un sistema neoliberal, mediático, opresor y monstruoso / que se ríe a carcajadas mientras nos convence de las estrategias de progreso. / Las instituciones cómplices nos moldean para ser víctimas o tiranos / luchan por negarnos las posibilidades de criticar y emanciparnos / el Estado adiestra para obedecer y educa seres silenciados, / de pequeños nos obligaron a callar… – [Michelle Susana Silveira Ángeles]

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– Despierto… Hombre blanco, su color lo distingue en cualquier lado, corrompiendo culturas porque así lo ha mandado, vendiéndonos el mismo cuento, diferentes personas el mismo pensamiento, aquel virus inyectado para que seas igual que ellos, para que seas un placebo más de las masas sin criterio, tú serás un pedazo de leño a su tiempo… entre más seco mejor para que arda más su fuego, ¡el capital marca 1-0! – [Razonhable]

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– El ruido de mi sonrisa… En que lio nos metimos en esta vida; entre más me encuentro mi madre me cobra sonrisas, mis sonrisas me pesan siempre que pienso en ella, soy la que señala; soy la rebelde, la lesbiana, la drogadicta, la puta, la violada, la que nunca fue señorita, la embarazada, la que aborta, la tatuada, la perforada, la huevona, la loca , la grosera, la que no escucha, la terca, la que le pegan, la que regresa soy la atea, la que no come carne, la callejera, la mantenida… la mantenida, la mentirosa, la que se enamora, la amante, la que grita…Que más puro que el amor que ella me tiene, me ama sin querer saber quién soy. Con amor… el ruido de mi sonrisa –. [Gamaika Jade Rashida]

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– Contrarrestando el blanqueamiento. El Hip Hop ha sido el «pretexto» con el que los participantes de esta antología nos hemos conocido, hemos interactuado, compartido experiencias y ahora, compartimos estas páginas. ¿Por qué lo hacemos? ¿Por qué pregonamos que un cambio es necesario? ¡Porque ya nos cansamos de sobrevivir! ¡Porque nos hemos quitado la venda de los ojos! ¡Porque estamos hartos de la bio-lencia que se ejerce sobre nosotros! ¡Porque ya nos cansamos de su “buena voluntad” de mierda! – [Antar Tezcatlipoca]

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– Memoria… Grábatelo en el cerebro Marcelo, Mancera: / El pueblo practicando legítima autodefensa, porque piensa. / Amefricanos Revolucionarios no se rindan que esto empieza. / Liberémonos en lo espiritual, accionemos y así florezca. / La voz de los sin-voz será escuchada aunque no quieran. / Como los Abuelos somos defendiendo a las calles y la Tierra –. [Daniel Congo]

Diidxa’. Fotografía: Heriberto Paredes

Diidxa’. Fotografía: Heriberto Paredes

5. Migración

Desde San Luis Potosí, Mestizo cuestiona la necesidad de migrar.

– Arizona ahora es declarada legalmente y proclamada con orgullo zona libre de melanina y sangre latina, como pie de página y en un apartado publicaron con cinismo: ‘SB1070 empodera al bruto y a los simpatizantes de la doctrina del colono, léase y entiéndase también como, la ley del odio aplasta y avergüenza al Mestizo por su tono’.Libertario y redentor es mi sueño, contra hegemónica e implacable es la lucha, rechazo la herencia y la necesidad de ser migrante en mi propio continente –.

Y en el poema RO-DRI-GUEZ, el niño Ricardo pierde más que su nombre y apellido allá en el Norte.

– El hambre temprana migra al norte donde el color de las sombras vive en silencio, / silencio posible por el ajeno entorno para el niño Ricardo…/ El hambre continúa durante la tarde, / la lengua extraña permea el entorno; / Ricardo Rodríguez en tono extraño, / confusión en el espacio / público y privado. / RICARDO RODRÍGUEZ, antithesis del progreso, / RI-CHARD-RO-DRI-GUEZ, asimilación en proceso –
. [Arturo Alejandro Torres Luna]

Para Dalia Sánchez, la migración es un adiós.

– Adiós a la tortilla hecha a mano recién salida del comal, esos pies descalzos que sentían la tierra rocosa al pasar entre la milpa y ese rebozo, ya no abrigara más. / Corazón lleno de esperanza, bellos ojos cubiertos de rimel y polvo que fantasean una apariencia de bienestar y seguridad…/ Sueño difuminado… / Adiós vida… / Adiós cultura… / Adiós origen… / ANEH!!! –

Y para Susana Silva, la migración, también es interna.

– Allá y aquí se vuelve ambiguo, cuando se es migrante, se es para siempre, se es donde sea. Ahora, allá también soy migrante, porque acá me hice otra, pero allá soy a la vez, la misma –
.

6. Organización comunitaria

En todo el libro se favorece la autogestión y la organización autónoma. Este capítulo llama la atención al proceso colectivo que ocurre en las comunidades, en los barrios, siempre desde abajo.

Julio César González Reyes (Hidalguía) escribe sobre qué hacer en un panorama de violencia e impunidad.

– Escribo inspirado en el paisaje urbano, que para muchos, este panorama es poco alentador porque se encuentra teñido con violencia y descomposición política, despiadados actos cotidianos… ¿Cuál es la ruta a seguir para abatir esta impunidad, la crisis y la escasez de pan? Vivimos en mundos distintos; gobierno y sociedad, ellos toman decisiones para enriquecer su vida misma, mientras el pueblo es marginado hacia un próspero futuro. Es evidente el interés político, es el poder realmente el principal objetivo, protestas e inconformidades por todo el mundo. La paciencia se agota. ¡La poesía convoca y sigue siendo la palabra nuestra mejor arma! ya no hay silencio el deber de la memoria prevalece, así como el compromiso mismo, formando parte de una conciencia colectiva y una activa REBELIÓN POPULAR –.

José Eduardo Sandoval plantea un vínculo contextual menos que ideal.

– En el proceso de desaprendizaje colonial nos falta algo…/ Este es mi proyecto: Recuperación de los vínculos sociales… / Eres tú el que me miras, soy yo el que te aborrece, por no ver de tras de mí, y verás que bien, bien fuerte es lo que te platico / Somos parte de un talento mutuo / Innato a la cognición / Y a tu condición, a la mía / Somos, somos, porque la exclusión social, pasa por debajo del reconocimiento del ser social, / Pero dime, en que contexto te pongo si eres una mierda… –

¿Y cuales son las buenas nuevas?

– … los gritos ya son bastantes, el silencio se expande con su pólvora colectiva, el viento está conmigo al escuchar sus propuestas y acciones, cuando me di cuenta que basta con abrir los ojos para empezar la lucha, pues ya no queremos más luchas clasistas o racismo entre los mismos genes, mi pueblo se levanta, mi pueblo recicla la sangre derramada en digna lucha y fuerza, pues mi pueblo sabe aprovechar y recoger lo que una vez estuvo en el suelo, pues aquí todos somos iguales, pues aquí no existe preferencia hacia las dinastías, pues aquí no existen los reyes, aquí solo existe el que quiere existir… – [Ángel Campos]

7. Participación política

Las y los poetas reunidos en este libro, «hijos del neoliberalismo» en su mayoría, hablan mucho de perder el miedo, de la rebeldía, de la emancipación. Varios, como Rodrigo Castañeda aprenden de lo que pasa en el sureste mexicano donde suelen inventar palabras como «nosotrificación»:

De transgredir a transmitir… Desdogmatización del conformismo impuesto a base de palos y engaños, no hay yugo que dure cientos de años y la fanfarria es erosionada por la verdad histórica enunciada en un canto. / Nos convencieron que el camino está tomado y es inútil reinventarlo, nos han vendido la idea de que el peso de las acciones es liviano e insuficiente para romper ese candado; más la palabra es aplastante y dime tu ¿cuál es el peso en gramos de un fonema articulado? / ¿Cuál es el precio que hemos pagado por un silencio inocente y pseudo-obligado? / ¿Qué es lo que tienes si el control ha penetrado hasta interrumpir la generación el acto emancipado? –

Hugo Jara imagina como las cosas podrían ser diferentes al preguntar:

– ¿Qué pasaría? ¿Tú te has puesto a pensar, qué pasaría?… ¿Qué pasaría si tu realidad cambiara?, ¿Qué pasaría si antes de juzgar, conocieras o, si en vez de juzgar, respetaras?, ¿Qué pasaría si lo más valioso que poseyeras fuera tu dignidad?… ¿Qué pasaría si no le tuviéramos miedo al futuro?, ¿Qué pasaría si en lugar de pelear, nos uniéramos en contra de los que nos están manejando?, ¿Qué pasaría si nuestro futuro fuera como nosotros soñamos y no como ellos quieren hacerlo?, ¿Crees que valdría la pena luchar y saber?, ¿Qué pasaría? –

Y desde Sin Mordaza-Colectivo Primer Acto:

Rebeldía… Dejemos a las palabras fluir, que encuentren la libertad / Para gritar la verdad y dejar de huir… Rebeldía ya no tardes, tanto en regresar, / Mi cuerpo se hace viejo y no sé si te pueda esperar. / Pero te quiero asegurar que nunca dejó de luchar / Y junto con mi pueblo jamás paro de soñar. / Porque un verdadero cambio está próximo a llegar / Y esta hegemonía pronto se va a terminar. / Rebeldía para algunos tú eres nuestra forma de vivir. Aunque con millares de personas no podamos nunca coincidir. / Y nos miren como raros cuando andamos por ahí. / Ofreciendo la lucha a los que nos buscan destruir –.

Mordaza. Fotografía: Heriberto Paredes

Mordaza. Fotografía: Heriberto Paredes

8. Otras rimas

¿Y cuál será el destino de los miles, o millones, que se dejan reclutar por la policía?

– Vas a olvidar tu nombre, / negarás de dónde vienes, / serás cómplice vestido de uniforme / «figurita de acción» / que al podrido sistema conviene. / Comerás de la mano del «Estado» / en tu sonrisa no habrá compasión / en la frente llevarás tatuado «esclavo» / y en tu espalda «resignación» –
. [March La More Marley]

En su pieza «Experiencia nosótrica: partícipe de la memoria», Luz María León Contreras pregunta:

– ¿Quién dijo que la rabia no duele? A la memoria se le engaña cuando no se le hace justicia, cuando se le calla, a la memoria también se le abraza, también se le ama… cuerpos descolonizados que comparten transformando espacios, haciendo de la memoria un habitar. Aquí donde el oyente se vuelve escucha y se asume como interlocutor, se auto determina y participa, así hemos de apropiarnos de la necesidad de cuestionar el marco conceptual que posibilita el hacer y nombrar, se reconfiguran las condiciones para desmarcarse de los eventos occidentalizados, pequeños espacios nosótricos que des-centralizan el poder de un sujeto que cree que lo posee, hemos resistido ante la voz monista del opresor; así como de los aparatos que tratan de anularnos o de mantenernos en su dinámica a distancia como al homo sacer. De tal modo que, irrumpimos en la continua participación politizada, que refuta la colonialidad del poder y el esfuerzo homogeneizante de la democracia electoral, apostando por el tzomjel, aprendemos de la autonomía política de los que se autogobiernan, rompemos el cerco de la normalidad del saber… –

Una hermosa tarde lluviosa, Resk se encuentra soñando:

– Un sueño mojado… mirando la miseria de mi gente las gotas de lluvia confundiéndose con lágrimas, gente desesperada por llegar a cualquier lugar sin disfrutar ese pequeño momento de libertad, de imaginar aquella infancia donde importaba sólo ser feliz, donde importaba sonreír. Ahora sólo hay caos, no te detienes a mirar aquel que tiene hambre, aquel que lucha por su gente, querer un cambio ya no es suficiente, me canse de ser decente, pues llegar al fin de mes por un sueldo miserable, y mirar a aquel burgués que nos jode sólo por su interés, ya no estamos a sus pies, nos damos cuenta y somos más de diez, aún no sé qué esperar sé que es el momento de despertar… –

En Nuestra Labia, las palabras fluyen, se rapean con sentido por poetas insumisos. Por ser parte de un proyecto autogestionado y colectivo, desbordan las páginas de este pequeño volumen para llegar a otras comunidades, otros barrios, otros espacios nosótricos de trabajo y estudio y cultura, donde se hilen y se multipliquen nuevos y viejos saberes decoloniales que empoderen a la gente.

Queda claro que el libro no es un simple espacio de expresión, sino de producción de conocimiento, como destacan algunos de los coordinadores y participantes. «En el fondo nosotros vemos que estamos produciendo conocimiento fuera del espacio académico y su discurso», dice Diidxa’ Guidxi.

– Estamos produciendo un conocimiento otro, uno cotidiano, uno del pueblo, del barrio, comunitario, y que las instancias de educación que reproducen una estructura colonial se encarga de invisibilizar. Lo producimos, lo escribimos y lo publicamos, así ayudando a poner fin al epistemicidio –
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