Cierra el colegio Westminster por casos de abuso sexual

Publicado el Julio 1, 2014, Bajo Internacional, Investigación, Noticias, Política, Autor Gloriamlo.

Anabel Hernández-periodista

Anabel Hernández
Pederastia

Rodeada de un halo de elitismo, la Westminster School de la Ciudad de México resultó ser un lugar donde se solapó y, más todavía, se propició una serie de abusos sexuales contra niños y niñas de entre dos y 12 años. En vez de atender las denuncias de los padres, la institución optó por encubrir a los criminales que estaban en su nómina. Ahora, una vez que las autoridades confirmaron la comisión de los delitos, el colegio anuncia su cierre definitivo.

El próximo 15 de julio, ­la Westminster School, uno de los colegios privados más caros y supuestamente de más alto nivel educativo de la Ciudad de México, cerrará sus puertas tras 66 años de existencia. La explicación de la escuela es que su director y dueño, Byron Iconomópulos, está enfermo y la institución tiene problemas financieros.

La realidad es otra. En esa escuela, niños y niñas de entre dos y 12 años fueron víctimas de abuso sexual por parte de algunos profesores durante al menos ocho años, según averiguaciones previas abiertas en la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF).

Aunque el primer caso denunciado ocurrió en 2007, esas historias podrían ser anteriores, pues uno de los profesores acusado de abusar de niñas, Jaime Casarrubias Pérez –de 55 años–, dio clases ahí durante 20 años.

Ante las acusaciones, los directivos del colegio solaparon a sus empleados e intentaron desprestigiar a los padres de familia que alertaban sobre los abusos; incluso destruyeron pruebas que incriminaban a los victimarios.

Los directivos y el personal de la escuela denunciados, junto con los perpetradores de los abusos, son Alpha Iconomópulos; su hijo Byron; la directora de primaria, Teresita del Pilar Braña Varela; la subdirectora Lucie Kassabian, y la maestra Rosa Margarita Lezama Pérez, quien permitía la salida de una de las alumnas agredidas, en horas de clase y a petición del profesor denunciado, para que él pudiera cometer los abusos.

El primer caso consignado, el de 2007, fue contra un niño de preescolar y la victimaria fue una de las nanas. Los siguientes casos fueron dados a conocer por niñas de quinto de primaria en 2012, aunque los abusos comenzaron en 2009, cuando cursaban tercero de primaria.

Proceso conoce los nombres de las víctimas, que se encuentran registrados en las averiguaciones previas consultadas, pero sus identidades serán omitidas en el presente texto.

Con su cierre, la Westminster School intenta evadir la justicia, así como impedir que haya más denuncias de padres de familia y reparaciones millonarias; es el caso de la recién confirmada por la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) el miércoles 11 de junio, en la cual se obliga a la escuela a pagar una indemnización de al menos 12 millones de pesos a una de las víctimas.

La nana

La primera denuncia de abuso sexual de la que se tiene registro en esa institución fue contra Lorena Alvarado Amador, contratada en septiembre de 2005 como personal de intendencia, pero a quien empleaban como nana del área preescolar. La responsable de la contratación, según la averiguación previa FDS/FDS-2T2/572/07-10 y la causa penal 65/2008, fue la directora de preescolar, Cristina Elizabeth Pámanes.

En agosto de 2007 el pequeño –a quien se le nombrará John– fue inscrito en la escuela cuando tenía dos años. Como parte de sus actividades, tenía clases de natación una vez a la semana, pero por razones de salud no podía tomarlas.

La mamá del menor comenzó a notar que su hijo se volvía agresivo, lloraba y no quería ir a la escuela. Un día, una amistad de la familia le preguntó su nombre al niño y éste lo dijo en femenino. Su mamá lo corrigió y le preguntó después por qué lo había hecho. El pequeño respondió que así le decía Lore.

Después el niño comenzó a negarse a ir a la escuela e intentaba quitarse el uniforme. Finalmente le contó a su mamá cómo la empleada solía meterle un dedo en el ano, le puso un nombre femenino y le pegaba en el pene.

El 18 de octubre de 2007 la madre de John pidió una cita con la directora de preescolar, y luego de contarle lo ocurrido ésta se limitó a decir que la empleada ya no tendría contacto con el niño.

La mamá de John recurrió entonces a Alpha Iconomópulos, a quien le comunicó lo sucedido. La entonces dueña y directora del Westminster la trató de manera déspota y la corrió de su oficina.

El 22 de octubre de 2007 la madre de ­John lo llevó al Centro de Apoyo de Víctimas de Abuso Sexual de la PGJDF, donde después de practicarle exámenes psicológicos al niño, confirmaron que sí había sido víctima de abuso sexual y, por lo tanto, debía interponerse una denuncia penal.

John logró expresar la forma en que había sido agredido más de una vez, y agregó que la nana le hacía lo mismo a otro de sus compañeros.

En vez de despedir a Alvarado y levantar una denuncia penal en su contra, la Westminster School la protegió y la mantuvo en nómina.

El 23 de noviembre de 2007, la directora de preescolar, Pámanes, afirmó ante el Ministerio Público que sí recibió la queja de la madre de John, pero como Alvarado negó las acusaciones la escuela no hizo nada.

En marzo de 2008 el Juzgado Sexagésimo Noveno en Materia Penal del DF emitió la orden de aprehensión contra Alvarado Amador por el delito de “abuso sexual agravado”. Aun así la escuela la siguió protegiendo y continuó pagando su salario. Además sufragó los gastos de los abogados de la defensa, quienes son también los representantes legales del Westminster: Igor Trujillo Cencic y José Hernández Delgado Chacón.

El 28 de octubre de 2009 la agresora fue aprehendida por agentes de la PGJDF. El 21 y el 25 de junio de 2010 declaró que después de recibirse en la escuela la queja de la mamá de John –el 17 de octubre de 2007– habló con Alpha Iconomópulos: “Me habla la directora general para decirme que (…) no cree en la acusación y que me va a cambiar a la primaria por bien mío”.

En las evaluaciones psicológicas practicadas por los peritos de la PGJDF se reveló que Alvarado tiene perfil de abusadora sexual.

El 20 de octubre de 2011 la juez interina del Juzgado Sexagésimo Noveno en Materia Penal del DF, Nelly Ivonne Cortés Silva, sentenció a Alvarado a cuatro años, cuatro meses y 15 días de prisión.

Pero el 14 de febrero de 2012 la magistrada Laura Minerva Duarte González, de la Cuarta Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal, le conmutó la pena por sólo 20 mil pesos y la liberó de cualquier pago de reparación de daño.

El 17 de febrero de 2012 Alvarado salió de la cárcel y se tiene registro de que volvió a trabajar al Westminster.

El profesor de español

En 2012 hubo nuevas denuncias de abusos sexuales dentro de la escuela, ahora contra niñas de tercero y quinto de primaria.

El 17 de abril de 2012 dos madres de familia se presentaron ante la Fiscalía Central de Investigación para Delitos Sexuales de la PGJDF para denunciar agresiones contra sus hijas, que entonces tenían 12 años.

Se abrió la averiguación previa FDS/FDS-6/T2/00334/12-04 D01, en la cual se acusa de abuso sexual agravado al profesor de español Jaime Casarrubias Pérez, docente de la Westminster School desde 1990, y por encubrimiento contra la directora de primaria de la institución, Teresita del Pilar Braña; la subdirectora general Lucie Kassabian –esposa de Byron Iconomópulos– y la maestra Rosa Margarita Lezama Pérez.

Según el expediente, el caso se detonó luego de que Casarrubias Pérez fue despedido de la escuela a medio ciclo escolar, en marzo de 2012, tras ser acusado por tres niñas de tercero de primaria de que había intentado besarlas en la boca.

Preocupada, una de las madres de familia comenzó a platicar del caso con otras y así se enteró de que su hija, quien iba en quinto de primaria, era una de las víctimas del profesor.

La pequeña –a quien llamaremos Laura–, le dijo a su mamá que desde tercero de primaria, durante el ciclo escolar 2009-2010, Casarrubias la obligaba a besarlo en la boca y los abusos continuaron y aumentaron en cuarto grado, aunque él ya no le daba clases, y estaban ocurriendo todavía en quinto grado, cuando él había vuelto a ser su profesor de español.

La niña señaló que en tercero de primaria él comenzó sus abusos diciéndole que le iba a enseñar cómo se besaba; ella fue sometida bajo la amenaza de tener malas calificaciones si no accedía.

En cuarto de primaria y en horas de clase de la maestra Lezama, Casarrubias mandaba llamar a Laura y la profesora consentía en que saliera.

Los abusos aumentaron y ocurrieron a la vista de todos, incluyendo a compañeras a quienes Laura les pedía que no la dejaran sola, que la esperaran afuera del salón donde el profesor abusaba de ella durante la hora del recreo.

También la llevaba a otra área de la escuela, conocida como “la torre”, donde “con el pretexto de que lo ayudara a buscar unos libros ahí también la encerraba en el salón”, se asentó en la indagatoria.

Como parte de los abusos sexuales el profesor también sentaba a la menor en sus piernas. Incluso en hora de clases la llamaba para manosearla. En el casillero del maestro había una fotografía de la niña, tomada sin que ella se diera cuenta.

La menor señaló a su madre que no le había dicho nada por vergüenza y por miedo a ser regañada. Contó que cuando las tres niñas de tercero de primaria denunciaron al profesor por intentar besarlas, la directora hizo una investigación interna y mandó llamar a siete alumnas para saber si habían sido víctimas. Entre ellas estaba Laura. Cuando la menor denunció a la directora los hechos e incluso habló de la fotografía que el maestro tenía en su casillero, Braña mandó buscar la foto y la subdirectora Kassabian la rompió.

En vez de informar sobre lo sucedido a los padres de familia, la escuela optó por despedir a Casarrubias el 12 de marzo de 2012.

“Al hablar con la directora Braña me confirma todo lo que mi hija (…) me había dicho y me da el argumento de que no me habían avisado de tal situación debido a que mi hija no quería que sus padres se enteraran (…) además de que las autoridades del colegio no hicieron ni tomaron ningún acto que les correspondía, como una denuncia o queja administrativa ante la SEP”, declaró ante la PGJDF la mamá de Laura.

La segunda denuncia interpuesta el 17 de abril de 2012 fue de una mujer cuya hija, amiga de Laura, había sido acosada por el profesor y fue testigo del abuso contra la otra pequeña, junto con otras seis, desde tercero de primaria, cuando tenían 10 años.

“Aunque a mi hija no la había abusado (el profesor) sexualmente, sí había abusado psicológicamente de ella al haberla obligado a presenciar sus actos”, señaló la madre de la otra menor.

En su declaración, la amiga de Laura ratificó todas las versiones y agregó que cuando las mandaron llamar de la dirección para conocer los hechos, la subdirectora Kassabian les pidió “discreción” sobre el asunto.

La PGJDF hizo un peritaje psicológico de la menor y determinó que presentaba un cuadro de abuso sexual.

Casarrubias Pérez, casado y con dos hijos, licenciado en psicología, fue detenido el 28 de mayo de 2012 en la Ciudad de México y actualmente está bajo proceso en el Reclusorio Oriente.

Cuando Braña y Kassabian fueron citadas a declarar a la PGJDF, se dijeron inocentes del cargo de encubrimiento y se negaron a declarar.

Dos meses después de haber sabido de los abusos, y ya que las madres de familia habían acudido a la PGJDF, la ­Westminster School reaccionó para intentar ocultar su negligencia: el 27 de abril envió a la SEP un escrito firmado por Braña Varela denunciando la conducta del profesor, y el 2 de mayo presentó una denuncia de hechos ante la fiscalía que atiende delitos sexuales en el DF.

El 3 de diciembre de 2012 Casarrubias fue sentenciado a cuatro años, cuatro meses y 15 días de prisión y también a reparar el daño “en cuanto sea contable”. Sin embargo la Octava Sala del Tribunal Colegiado del DF determinó concederle libertad bajo fianza por ser primodelincuente. Pagó 10 mil pesos y fue puesto en libertad el 8 de abril de 2013.

Según información pública de la SEP, Casarrubias sigue siendo profesor en el Distrito Federal; su filiación es CAPJ570526QE8 y su clave presupuestal, 071152 E0286 000 001306.

El 14 de noviembre de 2013 Byron Iconomópulos envió un correo electrónico colectivo para informar a alumnos, padres de familia y maestros que el ­Westminster iba a cerrar sus puertas a partir del ciclo escolar 2014-2015 por problemas financieros. El inmueble donde ocurrieron los abusos sexuales fue vendido a la Universidad La Salle.

Según información obtenida por Proceso en la Dirección General y de Admisiones del Westminster, el 15 de julio la escuela será cerrada.

El miércoles 11 la Primera Sala de la SCJN emitió un fallo contra un recurso de inconformidad interpuesto por la institución y confirmó el acuerdo dictado el pasado 4 de marzo por el Sexto Tribunal Colegiado en Materia Civil del Primer Circuito en el cual se condenó a la escuela a indemnizar con 12 millones de pesos a John.

La madre del pequeño agraviado en 2007 dice a Proceso que esa es una victoria en defensa del derecho de los menores, y afirma que su interés no es el beneficio económico, sino que la escuela pague su negligencia y complicidad. También refiere que destinará el dinero a la creación de una clínica de atención a menores víctimas de agresiones sexuales, pues sólo existe un centro así en todo el país.

Fuente: Proceso 1964
Post: Gloriamlo

COMENTA TAMBIÉN SIN FACEBOOK: