FMI, una vez más. Flácida solidez. Deterioro constante.

Publicado el abril 15, 2015, Bajo Columna de opinión, Autor Ocelotl.

Con la realidad histórica de crecimiento económico todavía se atreven los neoporfiristas a decir #PRImeroTuBienestar. RNR.

PRI

La Jornada / México SA / Carlos Fernández-Vega

Aferrado al manual de siempre, abrazado a las recetas de siempre y eternamente esperanzado a que reaccione el motor de siempre, el gobierno de Enrique Peña Nieto registra los resultados de siempre. Así, de cumplirse las más optimistas proyecciones que ayer divulgó el Fondo Monetario Internacional, la economía mexicana –oficialmente reformada de la A a la Z y modernizada hasta el último rincón– mantendría el raquítico ritmo de crecimiento de siempre, es decir, el reportado desde hace 33 años.

De acuerdo con dichas proyecciones, en el mejor de los casos, y sólo en él, la economía nacional crecería 2.3 por ciento en promedio anual entre 2013 y 2016, sin posibilidades de que ese ritmo se altere en 2017 y 2018, de tal suerte que en el sexenio peñanietista México se mantendría estancado, como sucedió en los cinco gobiernos que lo antecedieron.

Para salir del hoyo en el que cayó poco más de tres décadas atrás, la economía mexicana debe crecer a un ritmo sostenido no menor a 6 por ciento anual, y aunque prácticamente todos ofrecieron cumplir con esa proporción (de Miguel de la Madrid a Enrique Peña Nieto), ninguno ni lejanamente logró acercarse a ella. De hecho, sexenio tras sexenio el ritmo de crecimiento se ha deteriorado, con obvias consecuencias negativas para el de por sí mínimo bienestar de los mexicanos.

No es novedad, porque la práctica del tijeretazo a la estimación oficial de crecimiento se ha convertido en la constante, pero el hecho concreto es que el FMI de nueva cuenta recortó la proyección para 2015 y, ya encarrilado, la de 2016. En el mejor de los casos la economía mexicana crecería 3 por ciento en el presente año y 3.3 por ciento en el siguiente, aunque hay que resaltar que aún faltan cuando menos dos revisiones adicionales, por lo que el cálculo tiende a ser menor según avanza el año, y ello sin considerar que el Fondo suele quedarse corto.

Por ejemplo, la estimación fondomonetarista para 2013, el primer año de EPN en Los Pinos, fue de 3.5 por ciento, cuando en los hechos la economía mexicana concluyó ese año con un avance de apenas 1.1 por ciento, es decir, tres veces menos del cálculo del FMI. Algo similar ocurrió en 2014 y será lo mismo para 2015 y 2016.

El hecho es que la economía autóctona de plano no levanta. En su más reciente reporte, divulgado ayer, el Fondo Monetario Internacional subraya que si bien para México 3 por ciento de crecimiento no es una maravilla, sí resulta un pronóstico sólido.

Pues bien, en su informe de abril de 2013 el propio FMI aseguraba que para México 3.4 por ciento de crecimiento, y dada la situación mundial, era un pronóstico sólido (lo mismo que dice en abril de 2015), aunque a la hora de la hora la economía mexicana a duras penas creció 1.1 por ciento en el primer año de EPN en Los Pinos, es decir, tres veces menos que lo estimado por el propio Fondo.

En aquel fatídico 2013 ¿qué propuso el FMI para vencer el raquitismo económico mexicano? Reformas estructurales que mejoren el crecimiento potencial, varias reformas que se tendrán que implementar, fiscales, energéticas. Se aprobaron y reglamentaron todas las reformas, y en 2014 la economía creció 2.1 por ciento. Ya con las reformas en ejercicio, para 2015 no se espera más de 3 por ciento, aunque los analistas coinciden en que no pasará de 2.5 por ciento. ¿Qué propone el Fondo para superar el raquitismo? Más reformas.

Como en este espacio se apuntó en días pasados, Enrique Peña Nieto prometió 5 por ciento promedio de crecimiento económico. Para cumplir la economía mexicana tendría que crecer a un ritmo no menor de 8 por ciento anual en la segunda mitad de su mandato, proporción no registrada desde hace más de tres décadas, de tal suerte que como sus cinco antecesores en Los Pinos, todo apunta a que EPN también incumplirá.

Por lo demás, el FMI reporta que el crecimiento mundial sigue siendo moderado, con perspectivas desiguales entre los principales países y regiones. Según las proyecciones, alcanzará 3.5 por ciento en 2015, cifra que coincide con los pronósticos de la actualización de enero de 2015 de perspectivas de la economía mundial. En comparación con el año pasado, las perspectivas de las economías avanzadas están mejorando; entre tanto, el crecimiento en las economías de mercados emergentes y en desarrollo sería más bajo, principalmente como consecuencia del deterioro de las perspectivas de algunas economías de mercados emergentes grandes y de los países exportadores de petróleo, México entre ellos.

Una serie de fuerzas complejas está moldeando las perspectivas económicas, dice el Fondo, entre ellas cabe mencionar las tendencias a mediano y largo plazos, los shocks mundiales y muchos factores específicos de cada país o región: en los mercados emergentes, los datos de crecimiento sorpresivamente negativos de los últimos cuatro años han empañado las expectativas en torno a las perspectivas de crecimiento a mediano plazo. En las economías avanzadas, las perspectivas en torno al producto potencial se ven ensombrecidas por el envejecimiento de la población, la debilidad de la inversión y el deslucido crecimiento de la productividad total de los factores. Las expectativas de disminución del crecimiento potencial debilitan la inversión de hoy. Varias economías avanzadas y algunos mercados emergentes todavía están lidiando con los legados de la crisis; continuas brechas del producto negativas y los elevados niveles de deuda pública o privada.

La reciente caída en los precios mundiales de las materias primas profundizará este año la ralentización de las economías latinoamericana y caribeña, que este año crecerán menos de uno por ciento. Este panorama de crecimiento en los mercados emergentes refleja principalmente el deterioro de las perspectivas en algunas de las grandes economías de mercados emergentes, así como la retracción de la actividad de algunos grandes exportadores de petróleo, atribuible al descenso drástico de los precios del crudo. En muchas economías de mercados emergentes y en desarrollo, la política macroeconómica sigue teniendo un margen limitado para respaldar el crecimiento, puntualiza el análisis del FMI.

Las rebanadas del pastel

Un fuerte abrazo de despedida para el querido Eduardo Galeano, de siempre solidario jornalero en las duras y en las maduras.

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D.R.: cfvmexico_sa@hotmail.com

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