Recorte, una vez más. Del chorro al chisguete. Protesta en Cananea.

Publicado el junio 3, 2015, Bajo Columna de opinión, Autor Ocelotl.

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La Jornada / México SA / Carlos Fernández-Vega

Cinco meses, cinco recortes al hilo a la expectativa de crecimiento económico en 2015, con lo que se confirma que la política económica emula la canción de los perritos, la cual fascina al gobierno peñanietista. Así, del 3.5 por ciento de avance estimado por los especialistas del sector privado al iniciar el año, al cierre de mayo ya sólo le quedaban 2.66 por ciento. Y restan siete meses con sus –todo indica– siete tijeretazos, de tal suerte que si mantienen ese ritmo, entonces al finalizar el año su mejor estimación rondaría 1.12 por ciento de incremento en el producto interno bruto.

Ayer por la mañana el inquilino de Los Pinos se desgañitaba en defensa de los empresarios como motor del desarrollo económico y social de México (¿¿¿???), por ser –según su novela rosa– hombres que arriesgan sus inversiones en favor de generar prosperidad para la nación (¡¡¡!!!), cuando, ¡zas!, que los meros meros especialistas del sector empresarial le regalaron otro recorte a la estimación de crecimiento económico para el presente año (que se suma a los tijeretazos practicados a lo largo de 2013 y 2014, más los cuatro primeros meses de 2015).

Dicho sea de paso, si la tesis gerencial de Peña Nieto es correcta y los empresarios, como dice, son el motor del desarrollo económico y social de México (algo así como la teoría foxista que pregona una democracia de, para y por los empresarios), entonces hay que reclamarles airadamente, porque resultaron peores que los gobiernos estatistas, su motor ni siquiera ronronea y mantienen en el suelo al país y sus habitantes.

El hecho, pues, es que del chorro de voz que Peña Nieto y Videgaray presumían al aposentarse en Los Pinos, a estas alturas sólo les queda un chisguete, y del falsete (musical) ni quien se acuerde. Treinta meses después de la puesta en escena del vodevil México en movimiento, la realidad ha impuesto, y de qué manera, el México en hundimiento, en vías de empeorar, y para hacerlo le restan 42 meses en la residencia oficial.

El Banco de México divulgó ayer los resultados de su Encuesta sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector Privado, correspondiente a mayo de 2015, entre los que destaca que los 35 grupos de análisis y consultoría económica del sector privado nacional y extranjero aplicaron el uno, dos, tres boxístico, pues recortaron, de una vez, la expectativa de crecimiento económico mexicano para 2015, 2016 y 2017, con todo y motor empresarial, más las reformas estructurales que el país necesita (de entrada, réstele la educativa).

En diciembre de 2014 los citados especialistas pronosticaron un crecimiento económico de 3.5 por ciento para 2015, aunque para mayo redujeron tal estimación a 2.66 por ciento. En la primera de las fechas citadas adelantaban un avance de 4 por ciento para 2016, pero al cierre del quinto mes del presente año tal cálculo había disminuido a 3.32 por ciento. Y en el caso de 2017, el tijeretazo es de 4.18 a 3.75 por ciento.

Se esperaba (versión oficial) que ya con las reformas aprobadas, reglamentadas, activas y a todo vapor, la economía crecería por arriba de 5 por ciento anual, con ganas de retomar aquellos indicadores (6 por ciento y más de crecimiento anual) que el país registraba antes de que a alguien se le ocurriera dar un giro de 180 grados a la política económica, convertir la Presidencia de la República en mera gerencia del gran capital y dejar en manos privadas toda la actividad económica (la novela rosa del motor empresarial y de los hombres que arriesgan sus inversiones por el bien de la Patria, que tanto le gusta al inquilino de Los Pinos), la prosperidad de la nación y, de paso, el bienestar social. Pero cómo estará la realidad que el gobierno ni siquiera convence a sus socios naturales, cuyos especialistas en economía más parecen sastres que se la pasan recortando y recortando.

Por lo que toca a los principales factores que podrían obstaculizar el crecimiento económico en México, los especialistas del sector privado reiteran que los problemas de inseguridad pública ocupan la primera posición, con el agravante de que de abril a mayo este indicador se incrementó sustancialmente, como el relativo a los problemas por la declinante plataforma de producción petrolera. De igual manera, la política fiscal del gobierno federal se mantiene como un dolor de muelas y se duplicó la lectura negativa que de ella hacen los grupos encuestados por el Banco de México.

Las rebanadas del pastel

Siguen las protestas contra la empresa Buenavista del Cobre (de Germán Larrea), en Cananea. Ayer el sindicato minero y pobladores de las inmediaciones del río Sonora se pronunciaron en la entrada de la mina “debido a que desde el 6 de agosto de 2014, cuando ocurrió el desastre ambiental más grande de la historia, hace 10 meses, no ha tenido un remedio serio y sigue la contaminación asolando a la población y a la naturaleza. La economía de la zona de los ríos sigue deprimida, por falta de solución a fondo; el descanso y recreo de la cuenca de los ríos se pierde.

“Además, la presa El Molinito, a 20 kilómetros de Hermosillo, está repleta hasta el límite de contaminantes; en realidad no es una presa, sino un bordo de piedras desde el cual se filtra diariamente el agua contaminada que sigue el curso del río Sonora y va a la presa Abelardo L. Rodríguez. El agua que se queda en El Molinito se filtra al subsuelo y se evapora. Desde septiembre del año pasado muchas personas están contaminadas en El Molinito, lo mismo que las siembras y el ganado; desde entonces lentamente pasa el agua sucia a la ciudad de Hermosillo, con un millón de habitantes.

“Pero a la presa El Molinito está prohibido el paso a la opinión pública y a los medios, cerrado el paso del agua, pero sin seguridad alguna. Concentran un enorme peligro de contaminantes y se oculta a la opinión pública. ¿Por qué se oculta la información de lo que ocurre a diario en la presa de jales de la mina de Cananea y también se oculta la información de lo que ocurre en la presa El Molinito?

Grupo México ha convertido ambas presas en bombas de tiempo para la naturaleza, el medio ambiente y la salud de los habitantes de Sonora. ¿Tiene remedio esa situación? Sí tiene. La limpieza a fondo es el remedio, con la aplicación de medidas preventivas de seguridad, especialmente en las presas de jales, ya que en 1989 la mina procesaba 20 toneladas al día y hoy procesa 360, pero no crece igual el sistema de seguridad, por priorizar a toda costa el lucro del patrón. No podemos esperar a que haya muertos.

Twitter: @cafevega • D.R.: cfvmexico_sa@hotmail.com

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