Priístas bajo acoso por @abeloseguera

Publicado el Junio 8, 2015, Bajo Noticias, Autor LluviadeCafe.

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POR: ABEL OSEGUERA KERNION

Si el país fuese una escuela secundaria, el PRI estaría siendo víctima de acoso escolar, o bullying, anglicismo innecesario pues acoso es la palabra castellana correcta. Pero bueno, digo esto por los ataques de esta campaña donde el factor común fue; péguele al PRI, sobre todo en las redes sociales y reuniones entre amigos y familiares.

Por las redes sociales rondan todo tipo de memes, fotos, videos y videoclips haciendo referencia a los vicios y errores de los políticos priistas. Es tan grande esta ola avasalladora que los mismos priístas ni siquiera se atreven a publicitar a sus candidatos, bueno la mayoría, porque los valientes que lo intentan les llueven mentadas, críticas y una serie de burlas de sus propios contactos. Como si hoy en día ser priísta fuese sinónimo de mentiroso, ladrón, sinvergüenza, cínico, mafioso, asesino y un gran número de adjetivos denotativos.

Parece mentira que en tan solo tres años el PRI aquel, si sabía gobernar, se convirtiera en el de la mofa y burla de los ciudadanos. Bueno hasta ronda un video de un niño pequeño siendo azuzado por su abuelo de llevarlo al PRI, este rompe en llanto y pide no lo lleven, haciendo gracia de quienes lo vemos pero que muestra claramente el sentimiento generalizado de hasta los niños. Como si ser priísta fuese una especie de roña como a la que jugábamos en la infancia.

Hoy en día pertenecer al PRI es un privilegio de los muy necesitados de hacerse de un botín. Pocos son los hombres decentes y con valores sólidos que quieran correr el riesgo de poner en entre dicho su prestigio para militar en ese partido. Quizá los más viejos que crecieron bajo la sombra de un partido que pasó de ser el de los revolucionarios, luego de los estadistas, para convertirse en el de los economistas de sangre azul, pudieran añorar aquellos viejos tiempos de las políticas populares, dónde debía en el pecho palpitar la conciencia social y el nacionalismo. Sí, porque el nacionalismo quedó muy lejos de la conciencia de quienes en este sexenio se dieron a la tarea de continuar las mismas políticas neoliberales y por consecuencia antinacionalistas iniciadas por Carlos Salinas de Gortari.

El fenómeno popular de golpear al PRI y a sus militantes se ha convertido en un infierno para ellos. Pero aun así parecen no entender el origen de esta modalidad. Los candidatos a los diferentes puestos de elección sintieron en carne propia el descontento de la gente, van por las calles y les gritan todo tipo de improperios y agresiones. Esta elección se convirtió en un verdadero calvario para los militantes del PRI. Lo que demuestra haber una especie de distancia entre el gobierno federal y su base partidaria. Porque este fenómeno no se presentó hace 3 años, bueno al menos comenzó con aquellos valientes jóvenes de “Yo Soy 132”, pero ahora el ataque no solo se centra en un solo personaje, sino en todo aquel que representa al PRI.

Estos ataques, la cúpula del gobierno no quiere entender, se gestan a partir de un mal gobierno. Si ya de por sí la imagen presidencial había sufrido descalabros durante la campaña del 2012, con el reparto de vales, tarjetas electrónicas y la compra del voto, ahora con las redes sociales ya no pueden tapar sus agravios con publicidad dirigida desde las grandes televisoras y periódicos aliados. Las redes sociales y los teléfonos inteligentes han hecho de cada ciudadano un reportero veraz y siempre en la primera fila de los acontecimientos. Pero no quieren entender desde el gobierno que la catástrofe de esta elección se debe a querer gobernar con la mano dura de antaño, pero sin la justicia social ejercida en los viejos priistas.

En los tiempos de López Portillo y sus predecesores priistas, el ejercicio de la bota militar se ejercía como último recurso, y cuando se hacía, parecían blindados por dos razones; controlaban los medios de comunicación y ejercían políticas sociales que les permitía mantener a la mayoría de los mexicanos satisfechos, pues tenían pan en la mesa y la posibilidad de un empleo justo. Ahora los medios controlan al estado, no hay política social de desarrollo, el empleo anda por los suelos y mal remunerados, y además ya no pueden ocultar la corrupción tan fácil como antes, también es cierto ahora no tienen límites para su fechorías. Ahora son descarados, tras el escritorio de alguna entidad quieren salir más ricos que Slim o Bill Gates.

Creo que a lo largo de la historia, los mexicanos hemos estado conscientes de la corrupción que sufrimos por parte de la clase política, pero nunca antes los políticos habían sido tan cínicos y groseros en cuanto a los montos infames de desfalcos.

Sin embargo, muchas veces el pueblo daba la vuelta a la página, pues el trabajo ordinario de cada quien le distraía de los deberes cívicos. Los jóvenes estudiantes estaban más pendientes de sus estudios y después de buscar un trabajo de acuerdo a sus conocimientos y capacidad, de hecho estaba probado, a mejor capacidad de preparación mayores posibilidades de obtener un empleo mejor remunerado.

Ahora los jóvenes salen de las universidades para descubrir un mundo destrozado, donde conseguir empleo es casi imposible, y quienes lo encuentran es en rubros ajenos a sus estudios y casi siempre ganando sueldos miserables, aclaro, eso a quienes tienen la suerte de encontrar empleo. De igual manera los pequeños y medianos empresarios han visto colapsar sus negocios y empresas por la desleal competencia de los productos venidos del extranjero.

La industria mexicana está en crisis y es muy grave, pues los gobiernos últimos, tanto del PAN como del PRI vendieron su alma al diablo del neoliberalismo. Han creído que el libre comercio es la solución de los problemas económicos. Están muy equivocados; el libre comercio solo beneficia a los países poderosos, a los demás los aniquila, solo basta ver los casos de Grecia, España, Chipre, el mismo México. Y a pesar de ya más de 4 sexenios de un crecimiento real de la pobreza, son los economistas quienes siguen tercos en seguir por la misma ruta, es más aceleraron el paso con las famosas reformas estructurales. Por eso no habrá crecimiento, menos empleos bien remunerados. El esquema del neoliberalismo está diseñado para blindar los capitales extranjeros y sus inversiones, anteponiendo esos intereses al de los ciudadanos de los países emergentes. El caso de Grecia es emblemático; el FMI, el Banco Mundial y el Fondo Europeo rescató a Grecia con fondos solo para que éste pagara sus deudas con los acreedores alemanes, franceses y norteamericanos, ajusticiando al pueblo a una austeridad que solo provoca pobreza extrema.

La única solución para Grecia será abandonar al Euro e imponer aranceles fuertes a las importaciones. De igual manera el gobierno mexicano ha dedicado las últimas tres décadas a poner en bandeja de plata todas nuestras riquezas y el sacrificio de la clase obrera con salarios miserables en favor de los inversionistas extranjeros, quienes además no pagan impuestos en nuestra nación.

El odio al PRI se lo han ganado a pulso, no solo por cometer actos de corrupción, sino además por mantener la bota de la pobreza sobre el cuello de millones de mexicanos, privilegiando a los extranjeros a llevarse lo mejor de nuestra patria. ¿Cómo no esperan crezca el desencanto, el odio, la apatía contra el PRI? si en estos tres años han demostrado que no hay diferencia con los 12 años de gobiernos panistas. Claro, con el aderezo de las casas blancas, viajes ostentosos, desfalcos millonarios, vida opulenta de los funcionarios, desapariciones de estudiantes, asesinatos y otras linduras.

El PRI dejó de ser el partido de aquellos hombres, revolucionarios que sintieron el roce de las balas, la humedad de las trincheras y el látigo de los patrones, dejó de ser el partido de los estadistas que fundamentaron las instituciones, en otras palabras perdió lo revolucionario y lo institucional, solo le queda lo de partido, dirigido por un minúsculo grupo de economistas tercos, engreídos, intolerantes, ineficientes, corruptos y sobre todo al servicio del dinero y los grandes capitales. Ellos, no han sentido las balas, menos la miseria, nacieron en cunas de oro, por eso no tienen en su pecho el palpitar del pueblo, por eso son odiados, por eso en el México de hoy son repudiados y acosados.

abeloseguerakernion

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