El peso, en el peor nivel de los últimos 22 años / Gastan pobres la mitad de su ingreso en comida

Publicado el julio 20, 2015, Bajo Nacional, Autor LluviadeCafe.

cifrasaldespertarlunes20jul015

julio 20, 2015

El peso, en el peor nivel de los últimos 22 años; dólar a $16.30. La moneda mexicana abrirá las operaciones cambiarias de hoy en el peor nivel de los últimos 22 años, luego de una depreciación de 1.2 por ciento durante la semana pasada. En operaciones al mayoreo podría llegar a $15.91. Todo se debe a fracaso gubernamental de Ronda Uno y las inminentes alzas de tasas de la Reserva Federal en Estados Unidos. [La Jornada]

Gastan pobres la mitad de su ingreso en comida. La mitad del gasto de los hogares más pobres del país es destinado a alimentos y bebidas, según revelaron los datos de la ENIGH 2014, y por ello las familias del país se vuelven más vulnerables al precio de los mismos y repercute en su falta de poder adquisitivo, según los analistas. En el país, el 10% de los hogares con mayor ingreso supera en 18 veces las percepciones de las familias más desfavorecidas y si se considera sólo el ingreso monetario la brecha es de 24 veces.  [El Financiero]

Hecho con insumos propios, sólo 30% de lo que el país exporta.  Expertos dicen que más del 70% de la materia prima que se usa se compra a otros países. En los últimos años, según los analistas, el contenido nacional (material y mano de obra mexicanos) ha disminuido en los productos que se exportan. Por ejemplo, a principios de 2013, el contenido nacional era de 30% de los insumos, pero a marzo de este año bajó a 25.4%, quedando por debajo de la meta que es del 36%. [La Razón]

Necesaria, modificación del marco fiscal: CCPG. Los efectos nocivos de la reforma fiscal en los contribuyentes y las empresas del país deben romper con el Acuerdo de Certidumbre Tributaria, debido a que esa legislación estancó la economía. Según el Colegio de Contadores Públicos de Guadalajara, la economía enfrenta un proceso de desaceleración, por lo que urgen los cambios fiscales. Se solicita la deducción inmediata de activos nuevos y de salarios y prestaciones al 100%. [El Economista]

De las empresas…

Rotoplas le quiere quitar la sed a Estados Unidos; aprovecha sequía. Rotoplas busca expandir su negocio en Latinoamérica, a la vez que convertir a Estados Unidos en uno de sus principales mercados, con sus plantas de tratamiento de aguas residuales, bebederos escolares y soluciones integrales de agua, esperando que este país represente hasta una tercera parte de sus ingresos totales. Rotoplas opera en estados como Arizona, California, Nevada y Texas. [El Financiero]

Grupo Bafar se expande, suma inversiones por 650 mdd. El presidente del Consejo de Administración, Eugenio Baeza Fares, anunció una inversión de 650 millones de dólares que el Grupo destinará a la ampliación de su planta agroindustrial en La Piedad, Michoacán. Se estima que la creación de empleos alcanzará la cifra de 12 mil plazas directas. Grupo Bafar está dedicado a la producción de cárnicos y lácteos y ha mantenido un crecimiento de dos dígitos por 20 años consecutivos. [Milenio]

Columnas financieras

Alejandro Gómez Tamez [El Financiero] comenta sobre la realidad de México que pocos quieren ver. Después de la publicación de los resultados de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2014, elaborada por el Inegi, ha quedado de manifiesto que las políticas públicas en materia económica implementadas por el gobierno federal no han servido para aliviar el empobrecimiento del mexicano promedio ni para fortalecer el mercado interno, lo que nos vuelve cada vez más dependientes y vulnerables al exterior. La realidad contrasta con lo que se dice en los discursos oficiales sobre la buena marcha y la estabilidad económica. Son muchos los que no se cansan de aplaudir las decisiones económicas del gobierno federal y tampoco se cansan de ver como se bajan a cada rato las proyecciones del crecimiento económico, siempre señalando que el año que entra las cosas serán mejores. No hay tal. La debilidad del consumo interno afecta al crecimiento del PIB, que lleva un crecimiento promedio trimestral de 1.85% en los primeros nueve trimestres del actual sexenio. Los empleos cada vez menos y peor pagados. Es importante realizar los ajustes en el modelo económico para contar con un mercado interno más sólido para enfrentar las presiones que se avecinan. Vienen tiempos muy complicados, por más que haya quienes no lo quieren ver.

Luis Enrique Mercado [Excélsior] es igual de contundente que otros de sus colegas al analizar los datos de la ENIGH 2014 (Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares). De acuerdo con esta medición, es claro que la política económica de este gobierno ha fracasado, pues en términos generales, los mexicanos hoy tienen menos ingresos que cuando inició este gobierno. Más crudamente dicho, los mexicanos somos más pobres ahora, que cuando arrancó este sexenio. Esto aplica muy particularmente en la clase media. El gobierno sacó el dinero de los bolsillos de la clase media y lo llevó a las arcas públicas. Y todo para seguir siendo una economía que ha estado virtualmente parada. Claramente se ve que la gente tiene menos dinero y eso es lo que importa. Deciles aparte.

Isaac Katz [El Economista] dedica su columna semanal a los resultados que dio el Inegi sobre la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) correspondiente al 2014. En resumen, los resultados no son para nada buenos y confirman que México es un país notoriamente inequitativo y con una muy elevada incidencia de pobreza. Con base en los datos, quedan claras tres cosas: Primero, que el gasto del gobierno es notoriamente ineficiente e ineficaz. Cientos de miles de millones de pesos erogados n programas sociales no tienen prácticamente ningún impacto sobre el nivel de bienestar de la población más pobre del país. Son programas mal diseñados. Segundo, la reforma tributaria mermó a la clase media y sin una clase media sólida es imposible tener un crecimiento alto y sostenido. Tercero, la distribución del ingreso indica que lo que falta es un arreglo institucional que genere igualdad de oportunidades. Un sistema que se caracteriza por promover y premiar la apropiación de rentas deriva en un crecimiento débil y muy inequitativo.

Carlos Fernández-Vega [La Jornada] se refiere a la aventura privatizadora del petróleo mexicano como un cuento de hadas que se tornó en sueño guajiro. La terca realidad se atraviesa de nuevo. Y es que siempre, realidad mata fantasías. En Los Pinos siempre defendieron la tesis de que la privatización petrolera era sinónimo de éxito gubernamental, pero sucedió todo lo contrario. Llegó el Día D, la primera licitación de la Ronda Uno y ni las moscas llegaron. Sólo se adjudicaron 2 de 14 pozos, por lo que los operadores de la reforma energética se están viendo en la penosa necesidad de guardar el tesorito. Sólo apareció la famiglia política. Nos dicen que vendrán tiempos mejores. Pero algunos grupos financieros se encargan de nublar el panorama: Los analistas de Santander alertaron que no debemos esperar una pronta recuperación significativa del precio del petróleo. Los de Scotia Bank consideran que los resultados de la ronda uno tienen una lectura negativa y lanza una mala señal para el desempeño de la inversión en nuestro país. Y los del Grupo Financiero Ve por Mas estiman que el gobierno debe reducir sustancialmente sus pretensiones si quiere continuar con la ronda uno. El aderezo de todo es un terrible ambiente económico, social y político.

Alberto Barranco  [El Universal] dice que ahora resulta que la responsable del fiasco de la primera parte de la Ronda Uno fue la Secretaría de Hacienda. Que la dependencia encareció “la mercancía”. Los responsables de la subasta ponen como ejemplo que en los bloques 3 y 4 sí hubo una postura, aceptando una participación del Estado de 35% y 20% respectivamente, lo que chocó con el 40% que exigía Hacienda. Por ello las ofertas se declararon insuficientes. Ahora se aduce que para hacer exitosa la entrega de la renta petrolera al capital privado nacional y extranjero habrá que reducir la participación del Estado a los parámetros de mercado. Y eso que decían que el petróleo era nuestro.

 

COMENTA TAMBIÉN SIN FACEBOOK: