En México se comercializa al ser humano en partes; Tijuana, foco rojo en comercio ilegal de órganos: Solalinde

Publicado el agosto 4, 2015, Bajo Nacional, Autor LluviadeCafe.

Alejandro Solalinde
REVOLUCION 3.0
Alejandro Solalinde, sacerdote, promotor y defensor de derechos humanos de migrantes alertó sobre el creciente tráfico de órganos en la frontera norte de nuestro país y sostuvo que “para mí, es la forma más extrema de comercializar al ser humano en partes, matándolo y después cremándolo para que no queden rastros, nunca se va a saber de esa persona, ni siquiera de su ADN, nombre o procedencia, simplemente desaparecen. Aprovechan sus partes, las hacen mercancía y nada más”.

El también fundador del albergue Hermanos en el Camino, declaró que en 2014, en una visita que realizó por varias entidades de Estados Unidos, un experito convertido en testigo protegido de una de las agencias de seguridad de la Unión Americana, le relató haber visto cómo en un anfiteatro de una universidad del sur de California se realizaba, de manera ilegal, retiro de órganos.

El clérigo detalló que bandas del crimen organizado buscan en la frontera entre México y Estados Unidos, familias de migrantes, preferentemente con menores, pues a las mujeres y niños es más fácil someterlos; es por ello que es menos frecuente que grupos de hombres sean secuestrados, pues los consideran problemáticos. El problema se agudiza en Tijuana, porque es ahí donde se han establecido clínicas para trasplantar los órganos.

“En Tijuana hay hospitales con quirófanos donde hacen trasplantes de todo tipo de órganos, vale la pena que se investigue pero nadie está haciendo nada, ni la Comisión Nacional de los Derechos Humanos ni el gobierno…sabemos que hay cotizaciones sobre los órganos de migrantes, podemos verlas. En Internet está el mercado negro de órganos”, aseguró el párroco.

“Cuando requieren el o los órganos, les aplican una inyección letal que no les afecta porque si no, no los pueden vender. Cuando ya extirpan todos, porque se aprovecha lo más posible, ese cuerpo es cremado y de él no quedan ni cenizas. Los órganos se colocan a través de donaciones simuladas. Cuando un órgano no es compatible, dicen: ‘hay más órganos de repuesto’, hay como una especie de garantía. Si uno no es compatible, hay más”, narró.

El sacerdote agregó que aunque desde 2014 ha denunciado de manera formal este delito, ni los gobiernos estatales ni la Procuraduría General de la República (PGR) han iniciado investigaciones sobre el tema.

Solalinde subrayó que la mayor parte de las víctimas son de origen centroamericano “porque a ellos no los ven, nadie los reclama, es como perder una aguja en un pajar. Nadie se va a dar cuenta de que faltan, por su altísima vulnerabilidad; ellos van a buscar trabajo y de repente los engañan, capturan, separan, sacrifican, los venden en partes y jamás vuelen a saber de ellos. No hay registros, ADN, ni nombres…Es tremendo el sólo hecho de pensar que más personas van a ser sacrificadas por sus órganos”.

 

Entendimiento entre cúpulas

El sacerdote denunció que la Iglesia Católica mexicana ha dejado de proveer de cuidado a los más desprotegidos, en aras de tener mayor acercamiento con las cúpulas de poder.

“Hay interlocución del gobierno en dos niveles: el de cúpula, con las cúpulas eclesiásticas, a través del Obispo Guillermo Ortiz Mondragón, a quien puso la Conferencia Episcopal para que representara la dirección pastoral y el tema de los migrantes ante el gobierno…prácticamente empezando sus funciones, el Obispo nos desconoció; no reconoce que lo que estamos haciendo es por la Iglesia, que lo que estamos haciendo abajo, esa voz profética, de denuncia, el acompañamiento a las bases violentadas no lo hace el Episcopado mexicano, a través de la División Pastoral, se arregla, se negocia y se está tratando directamente de cúpula a cúpula con el poder”, señaló Solalinde, una de las voces más críticas dentro de la Iglesia de nuestro país.

Agregó que aunque el Episcopado tiene por obligación realizar un trabajo de denuncia y acompañamiento de los grupos vulnerables o que son víctimas de violencia, se ha mantenido al margen de la creciente problemática de migración centroamericana hacia Estados Unidos a través de territorio nacional y criticó que la dirigencia clerical mantenga tratos con el Instituto Nacional de Migración (INM) aún con las denuncias de agresiones a migrantes; reprochó que los altos jerarcas de la Iglesia accedan a tomarse fotos con funcionarios que no están haciendo bien su trabajo.

“Un buen pastor jamás deja a sus ovejitas. El Cardenal Francisco Robles Ortega, quien preside el Episcopado mexicano, le está dando la espalda al evangelio, pero también está desacatando las recomendaciones del Papa Francisco porque no ayuda a los migrantes, pero se le puede ver en reuniones, en foros, en las fotos para justificar al INM, al comisionado, Ardelio Vargas Fosado, a él hasta lo bendice y ¿quién va a preocuparse por todos estos casos en donde están golpeando a la gente de abajo?”, cuestionó Solalinde.

El sacerdote se dijo preocupado ante la posibilidad de que el Episcopado pueda “neutralizar” a las personas que mantienen su trabajo con la base social y hacen de la denuncia pública un método para visibilizar la problemática en sus zonas de influencia; pues de hacerlo, los albergues en los que se atiende a la población vulnerable se convertirían en menos lugares de asistencia, pero no de promoción y defensa de los derechos humanos.

Sobre la posibilidad de que el Papa Francisco visite nuestro país en el corto plazo, Alejandro Solalinde aseguró que al gobierno de Peña Nieto no le conviene esa visita y tampoco a la jerarquía católica, pues “ha sido complaciente y tibia ante toda esta violencia y lo que ha pasado. Si viene el Papa, les va a exigir muchísimo. En la última visita de los obispos mexicanos a Roma, el Papa les dijo: ‘no olviden que todo lo que hagan por los migrantes en México, es poco’”, concluyó el sacerdote.

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