¿CUÁNTO LE CUESTA A MÉXICO LA CORRUPCIÓN, VIOLENCIA Y POBREZA?

Publicado el agosto 13, 2015, Bajo Noticias, Autor LluviadeCafe.

EPN_Ley_Anticorrupcion-5-e1439412381628

 

sinembargo.mx

foto:cuarto oscuro

Los índices de corrupción, violencia y pobreza –los tres jinetes del Apocalipsis mexicano– se han disparado en los últimos años. De acuerdo con diferentes encuestas, esos tres son los temas que más preocupan a los mexicanos y también son también los que les quitan más recursos. En 2014, esos rubros le costaron a México 34 por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB); es decir, aproximadamente 6 billones 086 mil 939 millones 656 mil 416 pesos de la riqueza del país.

Desde la administración de Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012), quien declaró la guerra a los cárteles de la droga, y ahora bajo el mando de Enrique Peña Nieto, la corrupción, la violencia y la pobreza han ganado terreno en la vida diaria de los mexicanos. La corrupción, a decir de especialistas consultados por SinEmbargo, es la que manda y se convirtió ya en la gran piedra en el zapato del Gobierno federal, pues de ahí se desprenden las otras dos grandes problemáticas.

El año pasado, el 2 por ciento de las averiguaciones previas presentadas por delitos cometidos por servidores públicos tuvieron como castigo la cárcel, según datos del Censo de Impartición de Justicia. Además hay en total 281 mil personas desplazadas por violencia y 57 mil 899 averiguaciones previas por homicidios en los primeros 20 meses de Peña Nieto. Aunado a esto, el número de pobres se incrementó a 55.3 millones de pobres, lo que significa que 2 millones personas entraron al umbral de la pobreza desde el inicio de la actual administración a la fecha

Ciudad de México, 13 de agosto (SinEmbargo).– El 34 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) de México equivale a lo que se gasta en corrupción, violencia y pobreza. Es decir, aproximadamente 6 billones 086 mil 939 millones 656 mil 416 pesos de la riqueza nacional.

La Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG), que es realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), arrojó que los problemas que los mexicanos consideran más importantes son  inseguridad y delincuencia (70 por ciento), desempleo (51 por ciento), corrupción (48.5 por ciento), seguidos de pobreza y el mal desempeño del gobierno.

El informe “Perspectivas económicas: Las Américas”, realizado por el Foro Económico Mundial,  reconoce que en América Latina es notorio el débil crecimiento económico. Esto se debe en gran medida a los factores externos que han tenido fuertes consecuencias en el debilitamiento de la confianza de las empresas, en gran medida provocado por los actos de corrupción y violencia de los países y eso “apunta a que las perspectivas económicas en la región se enfriarán aún más”.

El conjunto de estos factores ha mermado el crecimiento económico del país, inhibe las inversiones, reduce la productividad del gasto público, distorsiona la asignación de recursos y profundiza la desigualdad social.

Estos tres escenarios son problemáticas –que los académicos han calificado como “multidimensionales”, al tener un inicio y una serie de consecuencias en diferentes ámbitos y que van desde lo político y económico hasta lo cultural– tienen un punto de conjunción que es la corrupción.

“La corrupción tiene costo y es el uso ineficiente de los recursos en una economía en la que las empresas interiorizan los costos de operar bajo reglas corruptas que les ayudan a  superar ciertas regulaciones o inversiones.  Los costos son aquellos que  refieren a la inversión extranjera perdida. Todo eso erosiona la competitividad del país, en el que estas prácticas están muy extendidas. Hay un uso ineficiente de los recursos públicos, tanto a nivel federal como estatal, que deberían ser utilizados para el bienestar de la sociedad”, dijo el investigador asociado de México Evalúa, Marcos Fernández.

El Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) y el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), realizaron el informe “México: Anatomía de la corrupción”, en el que se señala que este fenómeno se presenta ya en todos los escenarios del país; la penetración es tal que ha llegado a modificar las formas de vida de sus habitantes. Repercute de manera negativa en la economía familiar y ha profundizado la desigualdad.

“Además del crecimiento, la corrupción también impacta al desarrollo […] la OCDE [Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos] concluye  que se afecta negativamente algunas variables del bienestar que no están capturadas en las mediciones del PIB: desarrollo sostenible, salud y seguridad, equidad y otros tipos de capital cívico o social como es la confianza”, dice el estudio.

Por su parte, el Fondo Monetario Internacional (FMI) señala que este problema es un elemento determinante en el crecimiento de un país y que los números negativos en este rubro se deben a eso.

Tan sólo para 2015, el estimado de crecimiento para el país se ha corregido en varias ocasiones a la baja. En agosto, el Banco de México (Banxico) ajustó la cifra de 2.0 a 3.0 por ciento a 1.7 y 2.5 por ciento; para 2016, pasó de 2.5 y 3.5 por ciento.

Una de las consecuencias del desempeño económico fue el aumento en el número de personas en pobreza: De 2012 a 2014, se incrementó esa cantidad 0.7 por ciento para sumar un total de 55.3 millones de pobres en el país.

En conclusión, el 34.1 por ciento de la riqueza del país  se ocupa en corrupción, violencia y para la inversión a la erradicación a la pobreza.

Para Eduardo Bohórquez López, director del think thank Transparencia Mexicana, esta cantidad es preocupante al considerar la caída en los ingresos petroleros que se esperan para 2016, el tipo de cambio y los recortes presupuestales y agrega: “Si la inversión en corrupción es permanentemente grave, en 2016, año con pocos recursos fiscales, se pensarán en otras cosas en las que se debió invertir. Los recursos serán pocos y escasos, la situación es preocupante”.

 

COMENTA TAMBIÉN SIN FACEBOOK: