Priistas culpan a párroco de Simojovel de la derrota electoral; amenazan con quemarlo vivo

Publicado el Septiembre 1, 2015, Bajo Nacional, Autor LluviadeCafe.

PRI
REVOLUCION 3.0
Transitamos por la época del “no vale el ser, vale el tener”, el territorio mexicano es un prototipo del significado de la frase, el cual ha aportado innumerables casos que demuestran que la visión humanista ha quedado en el olvido.En la actualidad, principalmente las zonas indígenas, han sido destruidas bajo la ‘necesidad’ de los que ostentan el poder y el dinero, de extender un libertinaje económico sin justicia social, uno de los tantos ejemplos de ello es la represión y el hostigamiento en contra de activistas y defensores de derechos humanos, lo cual en entidades como Chiapas, es una constante.

Las amenazas y los persistentes amedrentamientos han sido abiertos, visibles y directos; el gobierno actual usa, a decir por organismos civiles, desde las secretarías de Estado hasta grupos de choque y paramilitares que mantienen un estado de sitio en comunidades, principalmente de la zona alta de la entidad, donde desde hace décadas se han gestado los principales movimientos sociales en busca de una restructuración política y social, en pro de las mayorías relegadas e ignoradas.

Según los defensores y defensoras de derechos humanos chiapanecos, gobierno a gobierno, la represión sólo ha cambiado su rostro y la dinámica, con Juan Sabines fue “un rostro de terror psicológico y de control” y con Velasco Coello “un rostro homicida y racista”.

Uno de los casos más conocidos sobre represión y hostigamiento, ha sido el del párroco Marcelo Pérez, perteneciente al municipio de Simojovel, Chiapas. El precio de su vida subió de 300 mil a 400 mil pesos, según informes de la organización católica Pueblo Creyente, de la cual es miembro, esto se ha debido a que encabeza un movimiento religioso-social en donde denuncia la prostitución, drogadicción y alcoholismo solapados por el caciquismo priista que impera en el territorio, dando como resultado una gran cantidad de muertes violentas.

Lo más recientes actos de hostigamientos denunciados por Marcelo Pérez Pérez, dieron inicio la noche de las votaciones en Chiapas, el 19 de julio, “media hora antes de dar las 12:00 am un grupo de priistas llegaron en camionetas, con machetes, palos y piedras, pasaron a lado de la parroquia y cometieron actos vandálicos, entre ellos destruyeron la lámpara que ilumina la puerta y aventaron piedras, dañando algunas partes”, comenta aRevolución TRESPUNTOCERO, el párroco.

Argumenta que los priistas de Simojovel se encontraban molestos y lo culparon a él de su derrota electoral. Al día siguiente convocó a una junta de emergencia la señora Maura Urbina, habitante del pueblo y quien pertenece al partido tricolor, ahí testigos aseguran, a decir por Pérez Pérez, que Urbina mencionó que tal y como anteriormente lo había hecho con un sacerdote al que envió a la cárcel, a Marcelo le “pondría un cuatro, para que se vaya a prisión”.

El párroco explica que Urbina es parte de un grupo el cual se mantuvo como aliado del PRI, porque aseguraban que iba a ganar, y dado a que no fue así, el 31 de julio, en una comunidad que se llama Las Láminas, se volvió a convocar a otra reunión donde se escuchó claramente: “por culpa del pinche Marcelo perdió el PRI, si viene a bautizar aquí, lo vamos a matar”.

Otros mensajes de amenazas llegaron a miembros de la organización Pueblo Creyente. Por vía  celular se ha querido atemorizar, mencionando que podrían morir de seguir con su defensa hacía el pueblo. En días posteriores asegura que miembros y familiares del candidato priista que no ganó las elecciones estuvieron amedrentando a la población, principalmente a miembros de Pueblo Creyente, que mantienen visibilidad en el movimiento.

Como ejemplo, en agosto pasado, Juan Gómez, suegro de Juan Antonio Torres, ex candidato del PRI, intentó golpear a una persona, a quien antes le preguntó por cuál partido había votado, aunque el agraviado le dijo que no había ido a las urnas, no le creyó y le dijo: “el padre Marcelo organizó todo para que perdiéramos, por eso vamos a quemarlo vivo, solamente estamos esperando el momento”.

Por su parte, Anastasio Gómez Ruiz, simpatizante de Torres, agredió verbal y físicamente al presidente del consejo parroquial, a quien le dijo que si él quería podía ‘sembrarle’ droga y meterlo a la cárcel, con una sola llamada, ese mismo día al pasar por el domicilio del agraviado, mató a los animales que ahí se encontraban.

“Todos esos signos nos demuestra que no se han terminado las amenazas hacia nosotros, recientemente priistas golpearon a una persona, a quien mientras violentaban, le gritaron: ‘ustedes obedecieron al padre Marcelo, por eso perdió el PRI, pero ese sacerdote se va ir a la cárcel, vamos a ver qué le vamos hacer, pero no se va escapar”, comenta el párroco.

El Pueblo Creyente explica a este medio que “pese a que hemos exigido a las autoridades estatales nuevos operativos, se tardan demasiado. Si no vemos con claridad la actuación del gobierno nos organizaremos nuevamente para tomar acciones muy concretas, para proteger y defender la vida de nuestro pueblo”.

En Simojovel son las guardias comunitarias las que cuidan al párraco Marcelo, no portan armas de ningún tipo, son un grupo de personas que se organizan para acompañarlo, ya que desde hace mucho tiempo no viaja solo y tampoco lo hace de noche, como medidas de seguridad y precaución.

El peligro que corre la vida de Marcelo Pépez lo conoce el gobierno estatal, ya que un hecho que se ha planteado durante seis diálogos anteriormente mantenido; la solución que le han ofrecido es ser cuidado por una escolta, pero él no la ha aceptado porque asegura no tener confianza en la fuerza pública, ni en el gobierno, “porque el gobierno es parte de la corrupción, quien permite la venta de drogas y otros ilícitos por los cuales nosotros luchamos en contra, cómo podría garantizar nuestra vida entonces, además no puedo aceptar que me protejan, cuando mi pueblo sigue sumido en la violencia”, asegura Marcelo.

A decir por los habitantes, lo que se vive en Simojovel, en otros municipios, en todo Chiapas y México, es el fruto de un sistema político podrido y de una estructura que ya no está generando vida, sino muerte.

Es por ello que de cara a la conmemoración de las próximas fiestas patrias, el párroco Marcelo Pérez explica que después de que el pueblo se cuestionara “¿somos libres y soberanos?, ¿los ideales de los que lucharon y dieron su vida por nuestra patria se viven en cada pueblo?, o ¿lo han pisoteado los ricos y poderosos? ¿Las reformas no es otra forma de esclavizar los pueblos pobres? ¿Qué vamos a celebrar este 16 de septiembre? ¿Por qué tanta riqueza en Chiapas y con un chingo de pobres? ¿Por qué el aumento de más de dos millones de pobres?

Las respuestas que preparan son ‘los gritos del pueblo’, “que no es precisamente gritar ‘¡Viva la libertad!’ porque esa no existe, entonces el 15 de septiembre vamos a celebrar una misa y exponer los gritos de nuestra región, que tienen que ver con la pobreza, la corrupción de las autoridades, la violencia institucionalizada e injusticias”.

Marcelo Pérez Pérez es hostigado y amenazado en forma constante desde hace varios años por grupos de choque priistas que han sido denunciados, pero no han sido investigados, lo anterior producto de la defensa y lucha social que ha mantenido a favor de Simojovel y las comunidades aledañas, denunciando siempre “el caciquismo priista” que ha permitido el tráfico de drogas, la represión hacia el pueblo, el excesivo número de cantinas, muy por encima del número de escuelas y la falta de hospitales y atención medica.

“Antes que temer por mi vida, por lo que más temo es por la vida del pueblo, mi vida le pertenece al pueblo, estoy consciente de lo que me puede pasar, pero vale la pena arriesgarse para encontrar solución a las  problemáticas de nuestro territorio, creo en las semillas por la paz y si mi vida es una semilla por la paz la daré con mucho gusto, el pueblo necesita en forma urgente la paz que el PRI ha robado”, sentencia Pérez Pérez.

 

COMENTA TAMBIÉN SIN FACEBOOK: