Tulum: tierra de ambiciones. Reportaje de Lydia Cacho

Publicado el Septiembre 7, 2015, Bajo Video, Autor LluviadeCafe.

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Esta es una investigación especial de la reconocida periodista Lydia Cacho/@LydiaCachosi, autora de libros como “Los Demonios del Edén” (2005), “Memorias de una infamia” (2007), “Esclavas del poder” (2010), entre otros. La ganadora de reconocimientos nacionales e internacionales, como el Human Rights Watch (2007) y el Premio Mundial UNESCO Guillermo Cano de Libertad de Prensa (2007), difunde este lunes su trabajo, de forma simultánea, en Aristegui Noticias y la revista Newsweek. 

A lo largo de los últimos meses, ha revisado múltiples documentos, recogido testimonios, y ha consultado múltiples fuentes, tras lo cual obtuvo esta pieza periodística. Actualmente, hay al menos 120 ejidatarios y posesionarios peleando sus tierras. “Todos tenemos miedo de que nos maten o que los desaparezcan”, suelta doña Anita. Aquí la historia: 

Eran las 9:35 de una soleada mañana del jueves 17 de mayo de 2012, cuando un hombre de tez morena, vestido con una playera polo color verde entró en las oficinas del despachoLópez Joers & Varela Abogados, ubicado en la calle Dos poniente, cerca del centro deTulum.

El hombre –que dijo llamarse Erik– solicitó al abogado Luis Hernández Patiño que le señalara la oficina de Álvaro López Joers. Al abrir la puerta para presentarlos, el visitante sacó un arma tipo escuadra y encañonó a Hernández, exigiéndole que se metiera en el baño y se postrara boca abajo. Inmediatamente, el hombre armado se acercó a López Joers, de 52 años, le exigió que se hincara frente al escritorio y le disparó dos tiros precisos que le dieron muerte, uno en el pecho, otro en el cuello.

El asesino salió corriendo, dos sujetos en un auto le esperaban en la esquina y los testigos los vieron huir sin que, hasta la fecha, se conozca el nombre, los motivos y el paradero del criminal.

Álvaro López Joers nació en el Distrito Federal. Era litigante especializado en juicios mercantiles y agrarios. Entre 1992 y 1996 fue subdelegado jurídico de la Procuraduría Agraria en Chetumal, capital de Quintana Roo, lo que le convirtió en un experto en el tema. Él documentó los incontables intentos de despojo, robo e invasión de terrenos propiedad de ejidatarios originarios de la región. En el momento de su homicidio, Álvaro llevaba la defensa de 40 personas, propietarias legítimas de diversos terrenos en el ejido de Tulum, denominado oficialmente Ejido José María Pino Suarez; López Joers también representaba legalmente a la Asociación de Colonos Turísticos Ecológicos Pino Suárez.

Las y los ejidatarios, a quienes entrevistamos para este reportaje, aseguran que la muerte de su abogado fue una advertencia para todos los que buscan justicia por la vía institucional.

El litigio más complejo que llevaba López Joers al momento de su muerte estaba relacionado con el despojo de seis predios costeros, ubicados en el kilómetro 10 de la carretera costera Tulum-Boca Paila, especialmente en los hoteles ecoturísticos denominados “Vía Laktea”, “Hamaca Loca”, “Xicho”, “Casa del Jaguar”, “Tierras del Sol” y “Sueños”. Según los ejidatarios, el juicio presentaba avances positivos para los afectados.

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