“Ayotzinapa es el retrato de cuerpo entero de la parte criminal del Estado mexicano”: Aristegui

Publicado el Septiembre 24, 2015, Bajo AYOTZINAPA, Autor LluviadeCafe.

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Revolución TRESPUNTOCERO

Para diversos sectores de la sociedad, la agresión a los estudiantes normalistas de Ayotzinapa representa el caso más emblemático que expone de manera clara el nivel de complicidad que hoy en día existe entre autoridades formalmente establecidas y los llamados poderes facticos, en este caso el crimen organizado.

A pocos días de cumplirse un año de los hechos trágicos en Iguala, para la periodista Carmen Aristegui el caso Ayotzinapa representa “una herida abierta que cruza de lado a lado México”, el cual retrata el nivel de descomposición de las instituciones mexicanas.

Al participar en la presentación del libro “Ayotzinapa: la travesía de las tortugas”, Aristegui sostuvo que la agresión a los normalistas permitió sacar una foto a la “parte criminal del Estado” y dejar al descubierto que los límites entre criminales y autoridades cada día son menos claras.

“Ayotzinapa es esta herida abierta que cruza de lado a lado a México, y que significa una y mil cosas. Ayotzinapa es la historia de estos jóvenes que quieren ser profesores, porque están desaparecidos no podemos darlos por muertos y hay que hablar de ellos en presente.

“Ayotzinapa es también el retrato de cuerpo entero de la parte criminal del Estado mexicano. Esta exhibición de esta parte podrida de un conjunto de instituciones y entes policiacos y de autoridad que rompieron el espacio y la frontera para confundirse con el crimen y la actividad delincuencial”, sentenció.

La periodista habló sobre el informe del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) designado por la Comisión Interamericana de Derechos humanos (CIDH). Dijo que los datos dados a conocer por este equipo de trabajo han dado una sacudida, ya que deja dudas sobre l investigación de la Procuraduría General de la República (PGR).

“La información presentada por el GIEI nos ha sacudido de nuevo porque deja profundas dudas, cuestionamientos acerca de lo que ha sido la llamada investigación oficial, lo que Murillo Karam llamó la verdad histórica en una frase deleznable por su significado, en una frase que pretendía cerrar ya para siempre esta historia..

“Se pretendió dar carpetazo, cerrar en definitiva y para siempre la historia de Ayotzinapa con esta verdad oficial a partir de una serie de narraciones y testimonios que fueron obtenidos entre otras cosas, bajo la tortura, según está expuesto en el expediente judicial”, dijo.

Aunado a lo anterior, Aristegui señaló que si bien los integrantes del GIEI no han terminado su labor para esclarecer el caso, sí han dado elementos para saber qué fue lo que no paso aquellos días de septiembre de 2014.

“Los expertos internacionales, no nos han dicho la verdad, si pensamos que la verdad es saber que paso de manera completa. Nos han traído fragmentos, revelaciones y dudas de qué fue lo que sucedió.

Nos han dicho que no pueden concluir porque la historia sigue en curso. Nos han dicho que nos pueden contar lo que paso pero nos empiezan a contar lo que no paso: lo que no paso en un basurero de Cocula; lo que la investigación científica y la mirada de un experto internacional ha dicho que no pudo haber ocurrido en el basurero de Cocula. Si esos chicos no fueron incinerados como se afirmó y se sigue afirmando por la autoridad federal, en dónde están, qué ha sido de ellos. Dónde está el rastro que nos lleva a saber dónde se encuentra”, expuso.

La periodista añadió que a pocos días de cumplirse un año “esta sociedad mexicana está obligada a elevar su nivel de exigencia ante autoridades o coludidas o corruptas o ineficientes o todo junto, que no han podido o no han querido, ocultando lo que ellos saben, revelar la verdad de Ayotzinapa en función de lo que debe ser una investigación criminal”, dijo.

“Ayotzinapa demostró que es un régimen irreformable, que no tiene forma de maquillarse”

Para Sergio Moissen, académico de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el caso Ayotzinapa demuestra que el régimen de Enrique Peña Nieto (EON)” es un régimen irreformable, un régimen que tiene en su haber cientos de miles de desaparecidos y que la única posibilidad por más utópica que parezca es luchar de forma radical contra el régimen político”.

El profesor de la máxima casa de estudios aseguró que el caso Ayotzinapa y la lucha que las madres y padres de los estudiantes han emprendido han despertado diversas luchas, entre ellas las de los trabajadores. Aseguró que luego del 26 y 27 de septiembre en México hubo cambios importantes en la sociedad.

“Ayotzinapa despertó nuevos fenómenos de luchas de trabajadores, (por ejemplo) los jornaleros de San Quintín, pero también la lucha de los maestros, la lucha de los electricistas. México cambio después de Ayotzinapa y lo que queda es organizar la resistencia de forma unitaria contra todo este régimen podrido, asesino que no tiene ningún margen de ser reformable.

“(vivimos) en un país que demuestra que es un régimen podrido, que no tiene ninguna forma de maquillarse, de presentarse más democrático y que merece caer y que en última instancia debemos luchar para que caiga”, señaló al participar en el foro “Pensar Ayotzinapa. Organicémonos contra la violencia del Estado”.

Asimismo, el académico sentenció que el caso de los 43 normalistas desaparecidos demostró que en México existe “una democracia asesina”, en donde además, no existen libertades de ningún tipo.

“A un año de los hechos en Iguala es claro que es un crimen político abominable. La desaparición de los 43 puso en evidencia que hay una democracia asesina. Como José Revueltas dijo en los 50 en un célebre libro: en México no hay libertades democracitas (…) Esto en un país lleno de impunidad en donde Murillo Karam dijo que hay una verdad histórica que naturalmente nadie cree, en donde nos quieren hacer pensar que los 43 fueron incinerados en el basurero de Cocula y que toda las investigaciones de gente valiente como Jorge Montemayor, científico de la UNAM que demostró que es imposible que puedan ser incinerados en Cocula”, señaló.

De igual forma, reiteró que “a un año de la masacre de Iguala la consigna de fue el Estado despertó a miles en todo el país, y en el mundo una enorme crisis de legitimidad y credibilidad del gobierno, del régimen político mexicano”, manifestó.

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