La delegación Cuauhtémoc o la podredumbre

Publicado el Octubre 4, 2015, Bajo Política, Autor MonaLisa.

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Ricardo Monreal, jefe delegacional en Cuauhtémoc. Foto: Eduardo Miranda

Como el resto de los jefes delegacionales electos, Ricardo Monreal tomó posesión el jueves 1 de su cargo en Cuauhtémoc, el centro neurálgico de la política nacional. Entrevistado horas antes por Proceso, habló de la corrupción que, dijo, encontró entre los funcionarios de la demarcación, del reto mayúsculo que plantea la delincuencia y de sus planes para dignificar y reordenar el comercio ambulante.

MÉXICO, D.F. (Proceso).- Alvaro Delgado 3 octubre 2015

El político zacatecano reconoce que uno de los mayores peligros para su gestión, y para su ambición de llegar a la jefatura de Gobierno en 2018, es ceder a las amenazas o a los sobornos.

Hace dos semanas, Andrés Manuel López Obrador invitó a una gira a Tlaxcala a Ricardo Monreal, jefe delegacional de Cuauhtémoc, cuyo territorio es el corazón político de la República, el mayor poder económico de la capital y el máximo polo cultural del continente.

–¿Y cómo vas? –le preguntó al victorioso candidato de Morena.

–¡Si yo hubiera sabido el tamaño de la podredumbre que hay en la delegación, no hubiera aceptado!

Aunque fue una respuesta entre en broma y en serio, Monreal afirma que no exagera: la delegación que gobierna a partir del jueves 1 tiene una enraizada corrupción en todos los niveles, cuya radiografía preliminar exhibe también la degradación de un sector de la izquierda.

La compara con lo que hace casi dos décadas, en 1998, enfrentó como gobernador de Zacatecas: “Recibí un gobierno en agonía, con una gran corrupción, pero ésta es más grave. La delegación atraviesa por una etapa con dos vertientes: quiebra moral y quiebra económica; si se juntan, no hay mucho qué hacer”.

Pero lo debe hacer y mucho, enfatiza, porque la expectativa de quienes votaron por él es mayúscula, porque está decidido a cumplir lo que prometió y, si no lo hace, no tiene ningún posibilidad de éxito en su ambición expresa de ser jefe de gobierno en 2018.

“Si no logro cumplir esta expectativa, es mi tumba y el precipicio de mi prestigio personal”, admite Monreal, quien como jefe delegacional electo presentó cuatro denuncias ante el procurador general de Justicia del Distrito Federal, Rodolfo Ríos Garza, por la red de corrupción de altos funcionarios del gobierno del Partido de la Revolución Democrática (PRD).

“No voy a permitir que el procurador les dé carpetazo”, advierte Monreal, y revela que le informó al jefe de gobierno, Miguel Angel Mancera, que presentará más denuncias. Se reunió con él justo antes de la entrevista con Proceso, el 30 de septiembre.

“Tuve la oportunidad de conversar con él, con quien tengo una relación de respeto y colaboración que quiero mantener, y le dije: ‘El tema de la corrupción es enorme’”, detalla Monreal. Reproduce el diálogo:

–Te pido de favor que gires instrucción al procurador para que le dé trámite y agilice las distintas denuncias que hemos presentando.

–¿Vas a presentar más? ¿Tienes más pruebas de hechos que puedan ser constitutivos de delito?

–Sí.

–Te garantizo que se va a actuar.

Confrontado en campaña con Mancera, a quien identificó como el artífice de la compra de voto contra Morena, Monreal quiere confiar en él – “lo creo auténtico en ese sentido” –, pero también anticipa que no permitirá el encubrimiento de quienes, como sistema, han saqueado a la delegación.

Fragmento de la entrevista que publica la revista Proceso 2031, ya en circulación

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