Huracán “Patricia”, la coyuntura perfecta para agudizar las reformas

Publicado el Octubre 28, 2015, Bajo Columna de opinión, Autor LluviadeCafe.

EPN2

revoluciontrespuntocero

Naomi Klein, investigadora y periodista canadiense se refiere a “La doctrina del shock” como un momento de incertidumbre y desasosiego psicosocial que ha sido aprovechado y muchas veces provocado para impostar las más dañinas políticas de carácter antipopular en la era neoliberal, cuya respuesta social no se hace patente de manera pronta, precisamente porque se recae en un estado de crisis que no permite la rápida asimilación de lo que está sucediendo.

En el video documental que lleva el mismo nombre de su teoría, Naomi Klein hace referencia al huracán Katrina que en 2005 azotó costas norteamericanas, generando daños catastróficos para la población y la infraestructura de diversas ciudades, donde los centros escolares se vieron gravemente afectados por el fenómeno climatológico; pero fue justo esa inestabilidad social en la que Milton Friedman, quien es considerado padre del neoliberalismo, recomendó como el mejor momento para generalizar un sistema de privatización de la escuela pública a través de lo que se conoce como “Escuela Charter.”

El modelo de “Escuela Charter” funciona con fondos públicos, pero administrados por particulares; es un mecanismo de desvío de los recursos económicos recaudados por el estado que se canalizan hacia la iniciativa privada, lo que resulta en escuelas carentes e improvisadas, que hacen funcionar trabajadores de contratos precarizados e inestables, algo similar a lo que sucede con las guarderías subrogadas por el IMSS en nuestro país, rentables para el concesionario, pero de una pésima calidad.

Inspirados por las ideas de Friedman, durante la dictadura de Pinochet en Chile, se impulsó este tipo de escuela que llamaron “subvencionada”, fue tan “exitosa” su implementación para los intereses de los grandes empresarios, que hoy la mayoría de las escuelas en ese país al cono sur, son instituciones con fines de lucro que han suplantado la escuela pública; podríamos decir que prácticamente existe un sólo sistema privado con dos modalidades, el colegio particular y el subvencionado.

En México les han llamado escuelas para la “autogestión” o para la “autonomía”, en ellas se identifica la calidad educativa con la rendición de cuentas y bajo esta idea se incita a la mayor participación activa de los padres y madres de familia en el sostenimiento de los planteles educativos, cada vez más abandonados por el estado. Los “bonos de infraestructura” son ya la intromisión abierta de los empresarios para luego apropiarse de la administración escolar so pretexto del derecho a la participación social y por tanto de la exigencia de cuentas claras de sus inversiones, primero en la definición de la situación laboral de los docentes y luego en la formación de los estudiantes.
La verdadera alarma, no son las escandalosas y desproporcionadas noticias de fuente oficial que alertan sobre el poderoso huracán “Patricia”, sino lo que viene con el “shock”, una vez instalada la zozobra en la población con la anuencia de los medios de comunicación oficiales, podrían implantarse a la par de medidas de ocupación militar, control social y represión civil, cambios estructurales en el país para favorecer a la sedienta clase empresarial y sus planes de privatización de todos los bienes nacionales

COMENTA TAMBIÉN SIN FACEBOOK: