Reflexiones de un Utópico: La condición humana-Un político en desgracia @JoseCruz777

Publicado el Marzo 12, 2016, Bajo cultura, Política, Autor Rucobo.

TemptationOfStAnthony

La condición humana-Un político en desgracia
Reflexiones de un Utópico
12 marzo 2016

Empezaré estas reflexiones con la, en ocasiones lapidaria sabiduría popular, “Entre más conozco a la gente, más quiero a mi perro”. Muchas veces cuando nos enteramos de una acción infame de la relación entre los seres -llamados equivocadamente- humanos, se da la connotación de infame si en ella surge la; traición, deslealtad, ingratitud, venganza, mezquindad, entre otras muchas otras. Es muy común que se justifique esos reprobables sentimientos-actitudes y se abonen a la abultada cuenta de la condición humana.

Entonces, podríamos deducir que las acciones viles, corren a cargo de los que nos auto llamamos humanos -aunque es notorio que se carece de humanidad-. Deben saber ustedes, que las más temibles fieras en estado salvaje, nunca matan por placer, sino como defensa o para procurarse alimento. La saña, crueldad, premeditación, alevosía y ventaja sólo son comportamientos del hombre, que se denomina racional.

Un político en desgracia

En días pasados tuvimos en la localidad la visita de un político que meses atrás, en su carácter de candidateable a la gubernatura por el RIP, con un importante, remunerativo y crucial puesto estatal, siempre acompañado de un impresionante séquito de operadores políticos los que viajaban a bordo de lujosas suburbans, despertaba todo tipo de adhesiones y simpatías.

Los políticos, gobernantes y empresarios locales, se desvivían mansamente en adulaciones, atenciones e invitaciones de toda laya, parecía la consigna que el aludido, “No tocase el piso”. Todo cuanto decía o hacía, generaba el aplauso desmedido, la caravana obsequiosa, la genuflexión abyecta, era -aparentemente- el “Elegido de los dioses”, todo su ser irradiaba magnetismo, era… “Lleno de gracia como el Ave María”.

Sus ahora sabemos transitorios seguidores, buscaban; la foto con él acompañados donde luciera su beatífica sonrisa, ser recordados por el comentario simpático, exponerle sus carencias en busca de su consuelo, mostrarle sus aspiraciones políticas para concitar su apoyo, decirle que siempre supieron que él sería el bueno, hacerle todo tipo de juramentos de lealtad inamovible, ciega y eterna, etc, etc.

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Y… llegó el gran día. Encontrábanse los diez posibles en la ciudad de Chihuahua para que el gran elector, cual pintura de Miguel Ángel en la capilla sixtina representando “La Creación”, el todopoderoso -gobernador- con el extremo del dedo índice de la mano derecha tocase al elegido, cual moderno Adán. aunque se les advirtió que el pastel -Chihuahua- era muy grande y todos obtendrían tajada, cada uno de ellos sentía ser “El predilecto, el hijo en quien se depositaba todas sus complacencias”, perversamente, así se les había hecho creer.

Con el alma pendiendo de un hilo, todos contuvieron la respiración, algunos en una especie de hipnosis colectiva, su cerebro les jugó una broma y creyeron oír su nombre. Hubieron nueve de ellos con la profunda herida de la desilusión, entre ellos el político y poderoso ex secretario que hoy nos ocupa, y, una vez conocida la decisión del supremo, se desataron las más bajas pasiones, pese a que el RIP tiene férreos sistemas de control y aplacamiento. El ungido , un agrio, gris e impopular individuo, vio coronadas sus sienes con el laurel de la victoria.

La rabieta de nuestro personaje fue de dimensiones epopéyicas y en un acto de despecho, renunció al instituto que lo había proyectado a grandes alturas estatales con el argumento de, “Ya no es el mismo RIP de antes, ya no responde a mis ideales”. Raro, puesto que solo días antes, si colmaba todas sus aspiraciones, ¿cómo pudo cambiar tanto en tan pocos días?

Semanas después, aconsejado seguramente por enemigos, decide emprender un ambicioso proyecto y quizá un futuro nuevo partido político. La aventura me parece temeraria, aunque él debe de haber sopesado sus posibilidades. Yo le vería mayor realismo, si se hubiera adherido al candidato independiente y por que no, haber contendido en esa vía por la presidencia municipal de la ciudad de Chihuahua. es muy factible que haya caído en el síndrome del político que piensa, “El pueblo me ama y me necesita”, siendo que en la vida real, ni se les ama y menos se les necesita.

En esos andares, visitó nuestra ciudad hace pocos días. Aquella que lo recibía con los brazos abiertos, que le hacía sentir calorcito, que todo le festejaba, que lo hacía pisar sobre algodones, que se le entregaba jubilosamente, que virtualmente lo nominaba hijo predilecto, pero, ¿con qué se encuentra? Con un témpano de hielo, los políticos y gobernantes que lo idolatraban, hoy no están y si están se muestran evasivos, descorteces, indiferentes, distantes.

¿Dónde están ahora los amigos, los admiradores, los apoyadores? Que yo sepa, el hombre no contrajo lepra, tiña, viruela loca ni ninguna otra enfermedad infecto contagiosa, simplemente perdió poder y con ello glamour, ¿dónde quedó el encanto que dimanaba? ¿Su arrastre popular? Que cruel es la política, que falsa, que veleidosa, que traicionera.

Mi recomendación para los que decidan entrar al tenebroso mundo de la política, es que no la tomen tan en serio, que consuman grandes cantidades del medicamento llamado “Ubicatex”, para que siempre los mantenga con los pies en el piso.
Considero que la historia -verídica- anterior, es una buena muestra de la llamada condición humana. Me convenzo además que la gente le rinde pleitesía al poder, no a la persona, que no hay lealtad, que nos falta mucho crecimiento cívico, que el canibalismo prevalece en ese submundo, que -aunque incorrecto- las elecciones las decide el dinero no los argumentos, que… estoy hablando demasiado.

Utópicamente: José Cruz Pérez Rucobo

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