Presidenta de Brasil será notificada este jueves del juicio político

Publicado el mayo 12, 2016, Bajo Noticias, Autor MonaLisa.

Brasil: senadores que aprobaron impeachment, ligados a poder mediático

Video: teleSur

* Entrega declaraciones tras ser suspendida. Vicepresidente Temer la reemplazará durante 180 días.

“Es desproporcionado, es como si quisiéramos penalizar con pena de muerte una infracción de tránsito”, dijo la senadora Gleisi Hoffmann, exjefa de gabinete de Rousseff y miembro del PT.

Muchos cuestionan este proceso en la cámara alta, donde una mayoría está acusada de corrupción. Un estudio de la ONG Transparencia Brasil reveló que 61 % de los 81 miembros del Senado han sido condenados o acusados de delitos en algún momento.

El Tiempo 9:05 a.m. 12 de mayo de 2016

Dilma Rousseff fue apartada este jueves del gobierno de Brasil, al final de una sesión histórica en la que una gran mayoría del Senado votó a favor de iniciarle un juicio de destitución.

La salida de Rousseff de la presidencia marca el fin a los más de 13 años del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT) en el poder del gigante suramericano.

Al final de una maratónica sesión, que duró casi 22 horas, 55 senadores (de un pleno de 81) se pronunciaron a favor de juzgar a la mandataria y apartarla del poder durante 180 días, por maniobras fiscales para engrosar las arcas durante su campaña de reelección en 2014. (Lea también: Michel Temer, el vicepresidente de Brasil hábil y astuto)

La mandataria se va del cargo con apenas un 10 % de popularidad, en medio de una grave recesión económica y un escándalo de corrupción que ha manchado a buena parte de la élite del poder en Brasilia. De paso, se quedará sin inaugurar los Juegos Olímpicos que se celebran en agosto en Río de Janeiro

En este lapso de 180 días, Rousseff, la exguerrillera izquierdista de 68 años que en el 2011 asumió como la primera presidenta de Brasil y heredera política del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, fundador del Partido de los Trabajadores (PT), será reemplazada por el vicepresidente, Michel Temer, del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), el cual oficializó su salida de la coalición de gobierno el pasado 29 de marzo.

Pese a que la presidenta aún no se ha pronunciado, en la mañana de este jueves se conoció un decreto publicado en el Diario Oficial en el que la mandataria destituye a todos sus ministros y asesores. En su cuenta oficial de Facebook, Rousseff compartió un video en el que se ve la intervención del abogado del PT, Eduardo Cardozo. La publicación viene acompañada de la frase: ‘Es un golpe’.

“Es desproporcionado, es como si quisiéramos penalizar con pena de muerte una infracción de tránsito”, dijo la senadora Gleisi Hoffmann, exjefa de gabinete de Rousseff y miembro del PT.

“El ‘impeachment’ (juicio político) es un remedio amargo, pero necesario frente a la baja popularidad de Rousseff, el aumento del desempleo y la caída de la producción”, dijo durante la sesión el senador opositor José Serra (PSDB), posible canciller del nuevo gobierno de Temer. (Vea nuestro especial multimedia: Brasil, en vilo)

La destitución definitiva de Rousseff requiere de dos tercios de los votos del Senado (54 de un total de 81 miembros) al final del juicio político –menos de los votos que se registraron este jueves en el Senado–, lo que hace muy poco probable que vuelva al poder. Muchos cuestionan este proceso en la cámara alta, donde una mayoría está acusada de corrupción. Un estudio de la ONG Transparencia Brasil reveló que 61 % de los 81 miembros del Senado han sido condenados o acusados de delitos en algún momento.

Maratónica sesión

Cuando se habían cumplido las primeras 12 horas de la sesión, 34 senadores que habían ocupado la tribuna declararon su inclinación a aprobar el juicio. (Además: Dilma, la dama de hierro en el ocaso)

Algunos de los senadores que hablaron por el PT en contra del proceso fueron Ángela Portela, Jorge Viana y Fátima Bezerra. También se pronunciaron Telmário Mota, del Partido Democrático Trabalhista (PDT), y Vanessa Grazziotin, del Partido Comunista de Brasil (PCdoB), unas de las pocas formaciones que permanecen en la menguada base política de Rousseff.

En sus discursos, insistieron en la tesis de que en Brasil está en marcha un “golpe contra la democracia”, a pesar de que este miércoles mismo el Supremo Tribunal Federal (STF), en su carácter de tribunal constitucional, avaló el desarrollo del proceso al negar un último recurso intentado por la Abogacía General de la Unión (AGU), que defiende a Rousseff.

La demanda exigía la “nulidad” de todo el proceso y alegaba para ello supuestos “vicios” detectados desde el propio inicio, pero fue negada por el magistrado Teori Zavascki, uno de los once miembros del tribunal.

El principal argumento de la demanda era un supuesto “desvío de finalidad” cometido en diciembre por el entonces presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, un declarado adversario de Rousseff que aceptó a trámite las denuncias contra la presidenta.

En su decisión, Zavascki indicó que los alegatos de la defensa de Rousseff, que acusa a Cunha de actuar por “venganza”, están basados en información periodística que puede ser fácilmente contestada.

“No hay cómo identificar en un sinfín de titulares un conjunto probatorio capaz de demostrar, de forma jurídicamente incontestable, que aquellas iniciativas (de Cunha) hayan superado los límites de la oposición política, que es legítima, y hayan herido la validez del proceso de ‘impeachment’ ”, dijo el magistrado. (Lea: Nueve momentos clave de la crisis del gobierno de Dilma Rousseff)

En el Palacio del Planalto, situado en la acera opuesta al Senado, a medida que avanzaba la votación y se percibía su posible resultado, Rousseff aceleraba la mudanza de las pocas pertenencias que aún conservaba en su despacho.

Cuadros y adornos

Según comprobó la agencia Efe, objetos de la mandataria, como cuadros o adornos, fueron llevados este miércoles al Palacio de la Alvorada, la residencia oficial en la que se atrincherará durante el eventual juicio político.

También han sido instaladas unas cercas en torno a la rampa que conduce desde la acera hasta el primer piso del Planalto, en previsión de que hoy, una vez notificada de la decisión del Senado, Rousseff abandone la sede de la Presidencia, que deberá tener a Temer como nuevo inquilino.

Rousseff, junto a su jefe de Gabinete, Jaques Wagner, llegaron a asomarse a una de las ventanas del palacio y pasaron un tiempo observando esos preparativos. La rampa, cercada ahora con vallas, tiene una simbología importante en la política brasileña, pues es tradición que por ella suba un presidente cuando comienza su mandato, pero que baje solo cuando concluye su gestión.

Fuentes oficiales han dicho que en los últimos días ha habido polémicas al respecto en el seno del Gobierno, pues hay quien cree que Rousseff debería bajar por esa rampa mañana, aunque otros dicen que eso transmitiría una imagen de derrota y fin de mandato.

Los defensores de esa última opción sostienen que Rousseff aún puede recuperar el poder si fuera absuelta en el juicio que previsiblemente abrirá el Senado, el cual puede durar los 180 días que inicialmente estaría suspendida de sus funciones.

Por otro lado, se supo que Temer recién definirá a su gabinete cuando Rousseff sea apartada del cargo. En las últimas semanas se han barajado diferentes nombres para ocupar carteras en un posible gobierno de Temer, entre ellos el expresidente del Banco Central Henrique Meirelles como titular de Hacienda y el senador Romero Jucá, quien podría asumir el Ministerio de Planificación.

INTERNACIONAL*
*Con AFP y EFE

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