Nuevo 11/9 electoral en Orlando: ¿favorece a Trump o a Hillary?

Publicado el junio 15, 2016, Bajo Columna de opinión, Autor LluviadeCafe.

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La Jornada
Existen más aspectos oscuros que claros en la carnicería de 49 jóvenes latinos, con particular dedicatoria al grupo gay en Orlando, perpetrado por un ciudadano estadunidense de 29 años, de origen afgano y miembro del Partido Demócrata: Omar Sadiqi Mateen, a quien gustaba portar camisetas de la policía de la ciudad de Nueva York y quien trabajaba para G4S, macabra trasnacional británica (¡súper sic!) de seguridad –la mayor del mundo y contratista de Seguridad del Hogar– con sucursales en 110 países, entre ellos México, en la capital, en Barranca del Muerto (sic) –con más de 600 mil empleados. ¿Quién controla a G4S en México?

Vale la pena ahondar ulteriormente en las extrañas andanzas de G4S, que se daba el lujo de importar tolerados migrantes ilegales (http://goo.gl/n2wVNJ).

Lo más impactante es que el multihomicida estaba bajo vigilancia del FBI, que lo interrogó tres veces. ¿La madrugada de la carnicería del domingo lo dejaron de vigilar los agentes del FBI o se fueron a descansar?

Dejo de lado el extraño asesinato de la cantante Christina Grimmie, un día antes en Orlando, por Kevin James Loibl, quien trabajaba también para la siniestra G4S, según fuentes rusas.

Muchas noticias contradictorias han permeado sobre la personalidad sicopática del terrorista islámico, cuya ex esposa, a quien golpeaba, lo acusa de tener proclividad homosexual. Inclusive, Omar Sadiqi Mateen acudió en 12 ocasiones (¡súper sic!) al bar Pulse, que concentra al grupo LGBT.

Debka, portal del Mossad, atiza el fuego a su conveniencia y revela que el multihomicida había visitado Arabia Saudita en 2011 y 2012.

Michael Oren, hoy legislador en Israel y polémico ex embajador en EU, quien palpa otros pulsos, comentó que “si el motivo fue odio contra la comunidad LGBT beneficiaría a Hillary Clinton. Pero como se está viendo que el motivo es el islam yihadista, esto servirá a Donald Trump (http://goo.gl/yDNVb5)”.

La prensa israelí ha exhibido las garrafales fallas de seguridad y de respuesta de acción rápida durante tres horas (¡súper sic!) por parte de las autoridades de Orlando.

El multihomicida se dio el lujo de tomar todo su tiempo para llamar al 911, con el fin de proclamar su lealtad a los yihadistas de Daesh/ISIS y a su califa Abu Bakr, quienes reivindicaron su hazaña.

Dejo de lado la genealogía de Ron Legler, uno de los dueños del antro gay Pulse.

Dejaré también de lado todos los agujeros negros de las apabullantes noticias contradictorias para (con)centrarme en el impacto de la carnicería, que apunta a un nuevo 11/9 electoral entre Hillary y Trump.

Se desató la colisión de dos narrativas que encauzarán a la opinión pública y donde los mendaces mass media de EU –tan vilipendiados por tirios y troyanos por su perniciosa desinformación– inclinarán la balanza en favor de Trump o de Hillary: batalla campal de estrategias, donde brilla intensamente su doméstico fracking político.

Choque también entre la explotación emocional, de corto plazo, contra la sindéresis de mediano plazo.

Los estrategas del Partido Demócrata y de Hillary se enfocarán a explotar el crimen de odio, que atenta contra jóvenes latinos del grupo LGBT. ¿Tendrán tiempo de aquí a 5 meses, fecha de la elección, cuando aún falta por definir plataformas y candidatos de las respectivas vicepresidencias?

El control de armas –en especial los rifles de asalto AR-15, que son de guerra– será tema del debate entre Hillary, que favorece su prohibición, y Trump, quien no se atreverá a importunar a la omnipotente Asociación Nacional del Rifle, que ha donado casi 4 mil millones de dólares desde 1998 a miembros del Congreso: a 42 de 100 senadores y a 252 de 435 representantes (https://goo.gl/2eoHGU).

Las acciones de los fabricantes de armas se dispararon en Wall Street: Smith&Wesson Holding Corp (http://goo.gl/sus341) y Sturm, Ruger&Co Inc (http://goo.gl/iUNEJR) –fabricantes del AR-15, que usó el multihomicida y vinculado con BlackRock– subieron más de 10 por ciento. También se incrementó Vista Outdoor (http://goo.gl/VcmrjC), propietaria de Savage Arms y las municiones Federal Premium.

La estrategia de Trump es más emocional e inmediatista, explotando al máximo su legendaria islamofobia/mexicanofobia y provocando intenso miedo en 64 por ciento de la población blanca, cuya mayoría, de cuello azul, se encuentra desempleada y se siente alienada por la inmigración.

El grave defecto de Trump es que lo que cosecha en popularidad inmediatista –como sucedió con los atentados de San Bernardino y París, que lo encumbraron en las primarias– luego lo pierde con sus invectivas.

Linh Dinh asevera que la carnicería de Orlando “significa el triunfo de Trump para presidente (http://goo.gl/rXHoj7)”.

En lo inmediato, Trump emerge como el gran beneficiado y ha puesto a la defensiva a Hillary y a Obama, de quien ha hecho insinuaciones sobre el origen islámico de su padre.

Las insinuaciones sobre la genética islámica de Obama fueron sobredimensionadas por The Washington Post, lo que llevó agua al molino de Trump para cancelar la acreditación del legendario rotativo en sus eventos, aprovechando el gran malestar que existe en la opinión pública sobre la sicalíptica desinformación de los mass media de Estados Unidos.

Trump se sustenta en el apoyo de Fox News, la televisora de mayor audiencia, y de las redes sociales de raza blanca, mientras a Hillary la impulsan el NYT, el Wall Street Journal, Bloomberg y The Washington Post.

La racionalidad de Obama intenta desactivar el factor islámico que pende sobre el multihomicida, quien ahora es visto como un lobo solitario (que tantos dividendos dio al magnicidio de Kennedy y al asesinato de Colosio en México).

Recurro a las herramientas de la Sicología de masas de Gustave Le Bon, del siglo XIX, quien previó las consecuencias de su ascenso con Hitler y Musolini y, sobre todo, a una de mis especialidades: el síndrome de estrés postraumático y la secuencia de sus 5 fases DABDA: 1.- Denial (negación); 2.- Anger (furia); 3.- Bargaining (regateo); 4.- Depression y 5.- Acceptance (aceptación).

Los estrategas de Trump y Hillary estarán muy pendientes de la evolución del DABDA. Mientras más duren las fases uno y dos, beneficiarán más a Trump. A Hillary le convendrá llegar cuanto antes a la más saludable fase cinco.

En última instancia, la percepción de la opinión pública, manipulada alternativamente –entre la homofobia y/o la islamofobia– por los intereses de los desinformativos mass media, será la que defina si prevalece la visión de que fue un acto más del terrorismo yihadista islámico, que beneficia a Trump y obliga a una guerra total sin programar, o si se trató de un crimen de odio, que favorece más la narrativa de Hillary.

Esto apenas comienza. Assange amenazó con publicar correos comprometedores de Hillary, mientras el portal DeDefensa (http://goo.gl/LWk2yG) insinúa un escándalo de Hillary con Huma Abedin, su segunda hija: ¿Imagen en espejo del de Mónica Lewinsky (http://goo.gl/WgARLr)?

¿Quién entre Hillary y Trump –y sus nexos con las mafias de los casinos– resistirá más la exacerbación de las campañas de fango que vienen?

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