Trump visita China: próximo líder global en IA en 2030

Publicado el noviembre 8, 2017, Bajo Noticias, Autor LluviadeCafe.


LA JORNADA
Alfredo Jalife Rahme
Los embajadores de China y EU se han soltado a adelantar la agenda y hasta resultados del trascendental encuentro de Trump y el emperador geoeconómico Xi (https://goo.gl/pkNSMQ).Cui Tiankai, embajador chino en EU, desechó los ataques mercantilistas de Trump sobre las presuntas prácticas predatorias de Pekín y conminó al locuaz presidente de mirarse en el espejo (https://goo.gl/EWa3Pb).

Según The Washington Post, el embajador Cui esbozó el punto de vista muscular (sic) de la política exterior de China y urgió a EU y a sus aliados de hacer mayores esfuerzos para una solución negociada con el programa nuclear de Pyongyang. Cui comentó que China ha avanzado muchas propuestas diplomáticas al respecto. Sucede que Cui no entiende que Trump busca vender armas como sea mediante el agravamiento de las tensiones en todos los focos candentes del planeta.

El embajador Cui predijo que habrá un acuerdo de Trump y el mandarín Xi en proseguir nuevas asociaciones económicas y mediante la edificación de un plan económico de 100 días. Agregó que el déficit comercial con EU se debe a factores estructurales ya que EU ostenta una posición más avanzada en la cadena de producción global, por lo que manifestó que en el largo plazo China desea un intercambio comercial más equilibrado y anunció que el año entrante Shanghái realizará la primera cumbre internacional de importaciones.

Por cierto, China exhibe un déficit comercial en el rubro de los servicios, con los cuales Washington apabulla al mundo entero.

Terry Branstad, recientemente nombrado embajador en China por Trump, se dio el lujo de escribir un artículo en el portal Global Times (https://goo.gl/hzxa5w) y comentó que el contencioso nuclear de Norcorea formará parte nodal de las negociaciones (https://goo.gl/rvyC7V).

Una cosa son las vulgares bravatas de cantina barata a las que se han confinado los locuaces mandatarios de EU y Norcorea y otras son las negociaciones secretas entre Washington y Pyongyang, como adelanté en exclusiva al portal Sputnik (https://goo.gl/LRenwT), no se diga las negociaciones trianguladas de Washington con Moscú y Pekín, imperativa y obligatoriamente copartícipes en una resolución de desnuclearización de toda la península coreana.

Terry Branstad da por descontado que la relevante delegación de 28 empresarios de EU firmarán un memorándum de entendimiento (MOU, por sus siglas en inglés).

China operará una apertura relativa –que ya habíamos descontado en Bajo la Lupa mediante la emisión de bonos en dólares en la plaza de Hong Kong– en los rubros de redes sociales, seguros, manufactura, agricultura e instrumentos médicos, donde EU descolgará acuerdos muy significativos. Las 28 empresas de EU aprovecharán la transición de China a una economía de consumo.

El general John Kelly, jefe del gabinete trumpiano, reconoció en Fox News que China había ganado en forma considerable a EU, en términos de comercio, pero que ello no derivaba en que fueran enemigos.

De paso, el general Kelly evitó propinar juicios de valor sobre el exitoso sistema de gobierno del pueblo chino.

Se nota el entusiasmo de los multimedia chinos sobre la relación “ganar-ganar (https://goo.gl/cHs5bN)” entre las dos máximas superpotencias geoeconómicas del planeta.

El mandarín Xi otorgará a Trump una recepción de “visita de Estado plus” en la Ciudad Prohibida, lo cual es inusitado.

A mi juicio, China ha detectado que lo que busca Trump, más allá de sus jeremiadas blufistas, es revivir la economía alicaída de EU, donde Pekín podrá jugar un rol primordial cuando las inversiones chinas en EU fueron cercanas a los 50 mil millones de dólares en 2016.

La empresa de tratamiento de agua residual Viroment contempla cerrar un meganegocio por 900 mil millones de dólares (sic) con la contratista Guangye Guangdong Environmental Protection Industrial Group y la manufacturera china Hangzhou Iron and Steel donde intervendrán 800 empresas textiles en la provincia oriental de Zhejiang y 80 plantas de tratamiento de agua residual en Guangdong (https://goo.gl/HhaLaj).

Viroment forma parte de la magna delegación de EU de empresas: desde gigantes energéticos pasando por firmas tecnológicas hasta vendedores de soya. Hoy China importa 37% de soya de EU. La soya es a China lo que el aguacate michoacano es hoy a EU.

El mercado hidráulico de China es tan colosal como el país mismo cuando Trump dramatiza el déficit comercial con el fin de arrancar la mayor parte de concesiones posibles al gigante asiático.

Antes de la trascendental visita de Trump, la cábala cibernética estadunidense GAFAT (Google, Apple, Facebook, Amazon, Twitter) se adelantó a China donde vislumbra descolgar suculentos negocios.

El gobierno chino expuso que Facebook y Google pueden regresar siempre y cuando respeten las leyes chinas (https://goo.gl/Ld1PPm).

El problema con el GAFAT es que, además de arrancar negocios pantagruélicos, se consagra a cambiar los regímenes de sus anfitriones mediante su obsceno espionaje.

Eric Schmidt, mandamás de Alphabet Inc (https://goo.gl/18zhio), filial de Google, advirtió que “China superaría a EU en el rubro megaestratégico de la Inteligencia Artificial (IA) en 2025 para luego dominar la industria en 2030 (https://goo.gl/GXsq6c), pese a que EU haya sido el pionero. Este asunto no es menor ya que la cábala GAFAT de Silicon Valley está asociada al Pentágono, específicamente al segmento Defence Innovation Board (DIB).

No hay que ser genios para entender el significado crucial de la ventaja tecnológica en innovación en tiempos de guerra.

Eric Schmidt no piensa sólo en términos pecuniarios vulgares sino también en cómo ganar la guerra mediante la aplicación bélica de la IA.

Llamó poderosamente la atención el coqueteo de Alphabet/Google con Irán (¡mega-sic!) con la que EU debería reparar sus relaciones ya que los persas tienen a los mejores científicos en computación del mundo, por lo que sería aconsejable, en la óptica nada sionista de Eric Schmidt, que estuvieran en EU y trabajaran para Alphabet/Google.

Dos datos importantes: el feroz sinófobo Peter Navarro no se encuentra en la lista de viajeros a China (https://goo.gl/4rg8te) ni tampoco Ivanka, la hija de Trump, quien peca de sinofilia. Pareciera que Trump se desprendió de sus dos polos extremos, en referencia a China by the time being…

La mayoría de los analistas estadunidenses no son tan optimistas como sus homólogos chinos, y William Pesek considera que Trump juega con el tiempo y al final del día se inclinará por la guerra comercial que predica el sinófobo Peter Navarro (autor de los libros Death by China (https://goo.gl/13FULE) y The Coming China Wars (https://goo.gl/McQ9Yd)), no se diga de sus geoestrategas, el nonagenario Kissinger y Steve Bannon (de 63 años) quienes ven inevitable la guerra tout court contra China (https://goo.gl/o68Z41).

Estaríamos, según William Pesek en la fase de “tranquilidad en Pekín antes de la tormenta mercantil de Trump (https://goo.gl/CSkVT7)”, cuyo epílogo mercante en el masoquista y entreguista “México neoliberal itamita”, a mi juicio, significará de ejemplo disuasivo global: de punching bag.

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