La importancia que tiene la Ley de Seguridad para EU es en virtud de una custodia y una garantía más estratégica sobre el territorio mexicano para la explotación de sus recursos: Emmerich

Publicado el diciembre 30, 2017, Bajo Política, Autor LluviadeCafe.


REVOLUCION 3.0
Esta semana, el secretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos Zepeda, dio la bienvenida a la aprobación de la Ley de Seguridad Interior y agradeció el esfuerzo del Congreso para otorgarla tras haberla solicitando.Añadió que respetarán lo que determine la Suprema Corte de Justicia, en referencia a la declaración de constitucionalidad o inconstitucionalidad. Sobre el punto, este martes, integrantes de la organización civil Somos Más se manifestaron frente a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) para exigir que declare inconstitucional la Ley.

Ahí exigieron que los ministros de la Corte “analicen bien el documento aprobado por el Congreso y publicado ya en el Diario Oficial de la Federación, porque viola al menos seis artículos de la Constitución”, dijo Emilio Serrano, dirigente de la organización.

Sobre el tema, el Doctor en Ciencia Política y decano del Centro de Seguridad y Defensa del Instituto de Altos Estudios Nacionales, Quito, Ecuador, Norberto Emmerich, comenta en una entrevista para Revolución TRESPUNTOCERO que, “es muy probable que la ley sea considerada constitucional por parte de la Suprema Corte, declarar lo contrario provocaría una crisis fulminante para las escasas energías que le quedan al gobierno priísta en sus últimos tramos.

Y no parece viable que una ley en la cual el gobierno ha gastado todas sus energías y que cuenta por supuesto con la simpatía del gobierno norteamericano, sea detenida”, señaló que “la Suprema Corte no se ha caracterizado por ser progresista, alternativa o defensora absoluta de los derechos de las minorías, así que muy posiblemente la SCJN interprete el tiempo político y terminé aceptando la constitucionalidad de la ley”.

Es un escenario donde se declarara la inconstitucionalidad, el rol de las Fuerzas Armadas quedaría deslegitimado, contrario a esto López Obrador y Morena crecerían en importancia, “porque aprovecharían sus posturas críticas a esta ley para captar votos, se abriría un escenario totalmente distinto, sin embargo por ahora es más probable que la Corte acepte la constitucionalidad y que la ley se aplique cotidianamente en la vida mexicana”, indica.

A su vez, el Doctor agrega que, la Ley de Seguridad Interior tiene una magnitud e impacto sobre la política mexicana que va más allá de un proceso electoral (en este caso el de 2018), en el cual posiblemente consolidará como presidente Andrés Manuel López Obrador.

“Si la cantidad de votos a su favor es muy amplia, la posibilidad de fraude es inexistente y ni las Fuerzas Armadas podrían impedir que llegue a la Presidencia, excepto que una Ley de Seguridad Interior se transforme en un golpe de Estado abierto y declarado, con lo cual la Ley pierde toda vigencia y todo sentido y ni Estados Unidos apoyaría un golpe de Estado, en México”, sentencia.

En tanto, señala, si el margen de victoria es bastante reducido, puede que el PRI ensaye algún mecanismo de boicot electoral (como lo hizo en las pasadas elecciones del Estado de México) y es bastante probable que López Obrador y Morena acepten un resultado fraudulento basado en una pequeña diferencia electoral.

El Doctor explica que no existe posibilidad que Estados Unidos pretenda usar la Ley de Seguridad Interior como un instrumento útil, hábil o necesario para intervenir en el proceso electoral de 2018. “Por otro lado, en términos políticos más amplios de llegar López Obrador a la Presidencia esto no significaría para Estados Unidos una amenaza, ni un problema, ni ningún peligro, más bien es un problema de la política interior mexicana y la afectación que les significa a algunos el triunfo de Morena en el 2018, tal como sucede con sectores de la oligarquía mexicana que aún no se han decidido trepar al proceso de Morena, como muchos sí lo han hecho”.

Emmerich explica que, si bien la guerra contra el narco fue lanzada por Calderón ya hace más de una década, ahora tiene como actores centrales a las Fuerzas Armadas, “que en definitiva con el paso de los años han transformado al territorio mexicano en uno inseguro”.

Si bien las inversiones no se ven mayoritariamente afectadas con este proceso de criminalización de todo el territorio mexicano, “hay por parte de Estados Unidos una intención de recuperar seguridad sobre el uso del territorio para garantizar rentabilidad en el futuro próximo, con lo cual las Fuerzas Armadas mientras siguen cumpliendo su rol de garante en la guerra contra narcotráfico o como escudo de un control pretoriano de la política interior mexicana y puntualmente sobre la economía, adquieren al mismo tiempo mediante esta ley un nuevo rol de control directo sobre el territorio interior del país.

El cual no es habitualmente efectuado por las Fuerzas Armadas, en distintos países porque los territorios interiores se consideran ya propiedad exclusiva del territorio nacional y las disidencias sobre ese control son resueltas por las policías nacionales. No es el caso mexicano y entonces se legaliza el control territorial en México mediante la intervención de las Fuerzas Armadas”.

El especialista agrega que esta ley puede ser una especie de ‘último acto’ de Peña Nieto en el cual el régimen se desmorona y comienza a firmar las leyes más impopulares en el último tramo de gobierno.

La importancia que tienen esta ley para Estados Unidos, indica, es en virtud de una custodia y una garantía más estratégica, más establecida sobre el territorio mexicano para la explotación de sus recursos porque sí necesita controles que no sean criminales sobre los territorios, añade.

Sobre el punto en que distintos actores dentro de México y el mundo se han pronunciado en contra de la ley y pidieron a Peña Nieto que no la promulgara y sin escucharlos lo hizo, indica que tendrá un costo de desprestigio por haber firmado una ley tan impopular, escandalosa y tan poco bienvenida. Lo cual se suma a otros costos que el gobierno mexicano viene acarreando desde el gobierno anterior, desde hace varios años vinculados muchos con derechos humanos, con la costumbre mexicana de firmar tratados internacionales y no convertirlos en leyes interiores relativas a la defensa de los derechos humanos, por eso es frecuentemente acusado de tener una especie de doble moral en términos de política internacional, ha puntualizado Emmerich.

Sin embargo, esto podría no importar al gobierno y es que la ley de seguridad interior fue reclamada por las fuerzas armadas como expresión de un estatus de intereses definidos geopolíticamente entre Estados Unidos y México, “y el cuerpo político del país aprueba la Ley incluso con la votación en contra de un sector opositor como Morena, es un juego político muy habitual con un resultado muy peligroso para los ciudadanos mexicanos más que para México”.

En tanto, el debate con respecto a la inconstitucionalidad de la ley, señala que es engorroso o propio de especialistas alejado de la política diaria, más vinculado a los tribunales que a la calle, por ello es un debate alejado del ciudadano común y apenas llegará a los medios de comunicación mediante un lenguaje totalmente lavado e inconsistente, por lo tanto habrá una especie de nebulosa propia de los técnicos de la ley, explica.

“Por el lado del debate jurídico no parece que vaya a producirse una crisis, puede dar lugar a un debate largo de partes y contrapartes, pero no estará en juego el funcionamiento diario de la ley porque se va a estar ejecutando mientras se debate si es constitucional o no”

Emmerich opina que “el gobierno puede resolver esta cuestión de dos maneras: logrando que la Corte apruebe la constitucionalidad de la ley sin grandes miramientos o dilatando esto mediante un acuerdo suprapolítico de largo alcance en el tiempo y dejando que la supuesta inconstitucionalidad de la ley siga dando vueltas en la SCJN sin que se defina; no creo que éste sea el camino que el PRI trace, por el contrario de ser posible la Corte Suprema la avalará en un lapso relativamente breve”.

Con ello, “las Fuerzas Armadas adquieren un rol más importante y una gran capacidad injerencia que el poder legislativo, en términos de institucionalidad en la vida democrática mexicana y también capacidad de decisión en ejercicio de gobierno y en las cuestiones decisivas de México.

El poder legislativo aprobó esta ley en donde las Fuerzas Armadas adquieren un rol decisivo en la vida social mexicana. Obtienen valor operativo Y decisional muy fuerte supeditado a la presidencia de la República, en ese sentido no hay cambios drásticos de los roles ni cambios drásticos en las jerarquías en relación con los tres poderes”.

Norberto Emmerich, señala que ahora las Fuerzas Armadas tendrán mayor exposición en ese sentido es bastante probable que asistamos en los próximos años aún incremento de su desprestigio, ya que por ahora todavía conservan un enorme prestigio a pesar de los años de guerra contra el narcotráfico, la cual es totalmente ilegal pero que se lleva adelante todavía.

“De llegar al poder Morena, va a recibir a unas Fuerzas Armadas totalmente controladoras de la vida política del país. Porque la ley está hecha para el control de la vida política mexicana sea cual sea todo proceso electoral y ninguno de los actores políticos que están jugando alrededor de las elecciones presidenciales del próximo año han denunciado nada cualitativamente importante en relación a la ley de seguridad interior. Todos están dispuestos a jugar con las reglas del juego que ha fijado este priismo ya mortecino en los últimos tramos de su gobierno”, sentencia Emmerich.

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