Manifiesto por un Sindicalismo Democrático e Independiente para el México del Siglo XXI

Publicado el mayo 3, 2019, Bajo Noticias, Autor MonaLisa.


Manifiesto por un Sindicalismo Democrático e Independiente
para el México del Siglo XXI
Reunión Nacional del Comité Promotor 3-Mayo-2019

Marx y Engels decían que la “democracia burguesa” no es ni de lejos la realización de los intereses históricos del proletariado, pero sí la mejor de las condiciones para luchar por ellos.

Bajo esta consideración y después de más de dos siglos de lucha de la clase obrera y de todos los trabajadores del mundo contra la explotación y la opresión capitalistas, el sindicalismo sigue erigiéndose como uno de los pilares de la organización autónoma del mundo del trabajo contra todo tipo de injusticias cometidas por un sistema social caracterizado por la desigualdad y la concentración de la riqueza en unas pocas manos a costa del esfuerzo de las mayorías y como baluarte en la defensa de los derechos laborales y sindicales de quienes viven de su trabajo.

Sin embargo, en el caso de México, tenemos más de un siglo de hacer de la democracia y de la libre decisión de los trabajadores afiliados a cualquier organización sindical nuestras más sentidas aspiraciones y objetivos de lucha, pero también nuestros anhelos más controvertidos por una realidad nacional sometida al autoritarismo y al control político del Estado, cosa que, no obstante esta adversa situación plagada de derrotas y de frustraciones, ha motivado el compromiso de múltiples generaciones de luchadores que a lo largo del tiempo hemos intentado mantener la bandera de un sindicalismo independiente y democrático como fin y medio para alcanzar la realización de esos intereses históricos que siguen siendo la guía para la organización y la participación social y política de ese mundo del trabajo en nuestro país.

Después de este prolongado andar en busca del futuro de justicia social y libertad política que nos merecemos, el pueblo de México logró avanzar decididamente hacia un cambio de régimen y hacia la conformación de un gobierno democrático el primero de julio de 2018, y pese a las diferentes apreciaciones y caracterizaciones que se puedan tener del gobierno de López Obrador y de MORENA, lo cierto es que se han creado unas condiciones inmejorables para dar pasos sólidos hacia la meta de desarrollar en nuestro territorio un nuevo paradigma del sindicalismo y de los derechos laborales.

La democracia, que en muchas ocasiones fue despreciada como un elemento secundario frente al propósito de hacer de la conciencia de clase el principal factor de organización y activación de los trabajadores, hoy aparece en los nuevos escenarios de la lucha política en México y en todo el mundo como el rasgo determinante de toda propuesta auténtica de reorganización sindical independiente, no sólo porque se anhela un marco social y político nacional del mismo carácter que permita el florecimiento de todas las expresiones populares y la vigencia de gobiernos verdaderamente representativos y democráticos, sino porque sólo en la práctica democrática cotidiana los trabajadores pueden hacer valer sus intereses históricos y sus expectativas mediatas e inmediatas, al mismo tiempo que crecen colectiva e individualmente.

Por todo ello, el reconocimiento de un nuevo contexto nacional que en principio puede ser definido por los ejes que marcan el proyecto de una Cuarta Transformación (proyecto que si bien no necesariamente suma la identificación y la simpatía de todos quienes forman parte del mundo laboral, no puede negarse que sí representa un cambio real hacia adelante en la disputa por la hegemonía política en nuestro país), nos permite vislumbrar un abanico de posibilidades y un conjunto de desafíos para volver realidad esos anhelos y esperanzas de democratización y fortalecimiento del mundo del trabajo y de las organizaciones sindicales.

Esto quiere decir que no es momento para cruzarnos de brazos y esperar que el futuro nos caiga del cielo, sino el inicio de una coyuntura en la que deberemos incrementar nuestros esfuerzos y consolidar la voluntad política para avanzar en la unidad y la solidaridad más amplias entre los trabajadores de todos los sectores, con una clara conciencia de clase y un compromiso práctico efectivo, donde puede caber el diálogo y la crítica, e incluso la alianza puntual con el gobierno democrático, pero que será indispensable mantener un perfil independiente para superar las tendencias corporativas y clientelares que han sido parte de ese paradigma autoritario y de control político que prevaleció por décadas en México.

Con este fin solidario y unitario, las organizaciones y los activistas sindicales presentes, hacemos un llamado a avanzar hacia la conformación de una coordinación nacional del sindicalismo democrático e independiente que permita concretar el objetivo de la superación total del corporativismo autoritario y antidemocrático que se ha hecho extensivo en nuestra nación a lo largo del siglo pasado y lo que va del presente, así como aumentar los niveles de sindicalización y reconocimiento y defender los contratos colectivos de trabajo que fueron aplastados por las políticas neoliberales de los últimos cuarenta años.

Si bien existen otros proyectos de acuerpamiento del sindicalismo independiente tanto de larga vida como de reciente creación, con quienes avanzaremos en alianzas sólidas y encuentros precisos ante objetivos y problemas comunes, esta experiencia de unidad y participación coordinada pretende ofrecer una perspectiva de lucha y de organización democrática e independiente a las variadas corrientes sindicales y sindicatos que subsisten en el interior de las confederaciones y de los grandes sindicatos todavía dominados por las direcciones oficialistas y los liderazgos autoritarios, así como a los múltiples agrupamientos locales y sectoriales que en el interior de la República demandan democracia y defensa de sus derechos laborales y sindicales.

Así, ante el reto de contribuir a hacer de México una nación plenamente democrática en la que la gestión del Estado y la hegemonía política recaigan en el pueblo y los trabajadores, el sindicalismo democrático e independiente debe constituirse en uno de los puntales del cambio de régimen y de la organización autónoma de los sectores populares, respetando la pluralidad y la diversidad que caracterizan al mundo del trabajo y que pasa por la defensa de los derechos laborales y sindicales, pero también por el reconocimiento y la defensa de todos los derechos humanos, incluyendo los de género, los de la condición étnica, los de la preferencia sexual, etcétera. En este sentido, la voluntad y la acción decidida para hacer de la democracia y de la independencia de clase los ejes de la cultura política del mundo del trabajo y de sus organizaciones, hoy puede traducirse en la conformación de nuevos proyectos de unidad y coordinación laboral y sindical que, como éste, avancen hacia el reforzamiento de un amplio y diverso polo organizativo y político de fuerte raigambre social de los de abajo, que exprese, a su vez, la decisión de arribar a formas claras de identidad y poder popular en este nuevo periodo histórico nacional.

Pensando en que será el inicio de un largo proceso, este llamado y manifiesto político aspira a ser la primera piedra que sustente la organización y la confluencia del sindicalismo democrático e independiente a nivel nacional, regional y local, en una perspectiva de desarrollo hacia el futuro para responder a los desafíos y necesidades del México del siglo XXI. Para validar en nuestro país los principios y valores que han sostenido miles de luchadores en todo el mundo por la liberación de los trabajadores y de los pueblos, hoy los sindicalistas nos disponemos a reactivar con decisión, inteligencia y creatividad todas las formas organizativas unitarias posibles con las que se abra camino ese futuro promisorio de justicia social, libertad y democracia. En síntesis, la reorganización activa y la democracia participativa de los trabajadores de México en este nuevo siglo, deberá pasar por el afianzamiento del sindicalismo democrático, independiente, plural, unitario y de lucha en esta nueva etapa histórica, para convertirnos en lo que siempre hemos deseado: en hacedores de nuestra propia historia.

¡Por un sindicalismo independiente que fomente la conciencia de clase, la cultura política democrática y la voluntad unitaria en el mundo del trabajo!

¡Por un nuevo proyecto de coordinación sindical nacional que suprima el corporativismo burocrático y autoritario y el control político y patronal en las organizaciones de los trabajadores!

¡Por la defensa de los derechos laborales y sindicales y por el mejoramiento de las condiciones de vida y de trabajo de la amplia y diversa clase trabajadora!

¡Por la defensa de todos los derechos humanos y por la realización de la más plena democracia en la vida pública y en el desarrollo social de la nación!

REUNIÓN NACIONAL DEL COMITÉ PROMOTOR 3-MAYO-2019.

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