La historia del poderoso CJNG que atentó contra el S de Seguridad CDMX

Publicado el junio 30, 2020, Bajo Internacional, Video, Autor MonaLisa.


Militares y policías custodian el lugar en donde el Cártel Jalisco Nueva Generación atentó contra e jefe de policía de la Ciudad de México, Omar García Harfuch. 26 de junio de 2020.

RT. 29 jun 2020, Luis Cortes / Reuters.- El ataque demostró el nivel de penetración del crimen organizado en la capital del país y la continuidad de una guerra narco que no tiene freno.

En una década, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) se convirtió en una de las organizaciones criminales más poderosas de México, con presencia en Estados Unidos, América Latina, Europa, África y Asia, y en uno de principales rivales del Cártel de Sinaloa que supo reinar en el mercado de drogas ilegales a nivel mundial.

Su jefe, Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias ‘El Mencho’, de 54 años, es uno de los hombres más buscados por el gobierno de EE.UU., tanto, que ofrece una recompensa de 10 millones de dólares por su captura.

El poderío de la organización quedó en evidencia el viernes pasado, con el atentado que sufrió en la ciudad de México el secretario de Seguridad Omar García Harfuch. Una treintena de sicarios erró en su misión y el funcionario sólo quedó herido.

Pero el mensaje fue claro: nadie está a salvo.

Aunque no pudieron concretar el crimen de Estado, los narcos sí lograron conmocionar a un país que sigue inmerso en una guerra que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador asegura no continuar, pero que en realidad no tiene freno. Ese mismo día, por ejemplo, en el estado de Zacatecas fueron encontrados decenas de cuerpos tirados en una carretera. La sangre sigue desparramándose todos los días, por todo el país.

El ataque consolidó, además, la certeza de la presencia de cárteles que operan en la ciudad de México, algo que el exjefe de Gobierno y hoy senador Miguel Ángel Mancera negó durante los seis años que gobernó a esta capital (2012-2018), aunque las evidencias eran abrumadoras.

Los últimos meses fueron cruciales para el CJNG. En febrero, Rubén Oseguera, alías ‘El Menchito’, hijo del capo, fue extraditado a EE.UU. Era el heredero al mando de la organización. Para peor, a principios de junio, la Unidad de Inteligencia Financiera anunció que, en colaboración con la DEA, había congelado casi 2.000 cuentas bancarias del cártel, que así se quedó sin acceso a fondos multimillonarios.

La reacción fue a fuerza de balas. A mediados de junio, el juez Uriel Villegas, quien participó en el proceso de extradición del ‘Menchito’, fue asesinado junto con su esposa Verónica Barajas en el estado de Colima. Nueve días después, vino el atentado en la Ciudad de México, que todavía tiene más preguntas que respuestas.

De México para el mundo

Las siglas del CJNG comenzaron a ser conocidas a fines de la década pasada, en medio del reacomodo que sostuvieron los cárteles desde que en 2006 el expresidente Felipe Calderón declarara su guerra contra el narcotráfico.

Porque a pesar de las detenciones o asesinatos de capos, las organizaciones solo se multiplican y se dispersan. Cambian de mandos. Mutan, pero no desaparecen.

Es el caso del CJNG, una organización nacida en Michoacán como escisión del Cártel del Milenio, que integraba la familia Valencia y que en los años 90 ya había tejido alianzas con narcos colombianos, lo que le permitía traficar cocaína a EE.UU., a lo que sumaba su propia producción de marihuana y amapola, materia prima para la heroína.

La captura de su líder Armando Valencia Cornelio, en 2003, comenzó a debilitar al Cártel del Milenio. En los años siguientes serían detenidos los hermanos Óscar Nava Valencia y Juan Carlos Nava Valencia, lo que marcó la fractura definitiva de una organización que durante un breve tiempo se dividió en dos grupos principales, que fueron conocidos como La Resistencia y Los Torcidos.

En 2007, otra de las facciones derivadas del Cártel del Milenio se dio a conocer bajo el nombre de Los Matazetas, en inconfundible referencia a Los Zetas, el cártel surgido desde las propias fuerzas armadas y que se erigió en emblema del recrudecimiento de la violencia extrema a niveles antes insospechados en el país, con cuerpos decapitados, torturas, masacres, extorsiones, secuestros y desapariciones masivas.

Otro grupo se bautizó como Los Cuinis, que también estaba en guerra directa contra Los Zetas por el predominio de territorios en el estado de Jalisco, ubicado en la costa del Pacífico mexicano.

Llega ‘El Mencho’

Las fracciones del Cártel del Milenio convergieron en el CJNG al mando del ‘Mencho’, un expolicía municipal nacido en 1966 en Michoacán y que, a los 20 años, llegó a estar detenido en EE.UU. por venta menudista de heroína, aunque luego fue deportado, lo que le permitió continuar su carrera criminal en México.

Cuando creó el CJNG, la idea era imponerse en Jalisco, pero de a poco se fue expandiendo a Michoacán, en donde desplazó a Los Caballeros Templarios, y siguió hasta Colima y Guanajato, y después al resto del país.

Hoy, autoridades de México y EE.UU. ubican operaciones del CJNG en la mayoría de los estados mexicanos y en todos los continentes con tráfico de marihuana, heroína y drogas sintéticas, principalmente metanfetaminas. Se convirtieron en el principal rival del Cártel de Sinaloa, con el que mantienen un enfrentamiento permanente por el control de territorios y de negocios.

Los cuatro jefes desconocidos del CJNG, según la DEA

Este cuarteto de capos criminales forman parte de la estructura criminal de la organización de “El Mencho”, según autoridades estadounidenses.

El fallido atentado contra el secretario de Seguridad abre una incógnita sobre el futuro de una organización que ha sido golpeada financieramente con el congelamiento de cuentas y en sus liderazgos con la extradición del ‘Menchito’, todo ello en medio de permanentes rumores de que ‘El Mencho’ padece una enfermedad que lo mantiene postrado.

Hace dos semanas, en redes sociales circuló la noticia de que el líder del CJNG había muerto. La confusión era tal, que se hablaba de una insuficiencia renal o de coronavirus. La información era falsa. El propio presidente López Obrador tuvo que desmentirla.

Días después, el CJNG organizó el inédito ataque en la Ciudad de México, que demostró que está dispuesto a pelear a toda costa por su supervivencia.

Cecilia González

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