El Senado de Francia y Venezuela en dos actos

Publicado el diciembre 18, 2020, Bajo Internacional, Opinión, Autor MonaLisa.


Todo esto permite a los revolucionarios bolivarianos informarse de lo que pasa en Europa y saber que son dignamente representados y defendidos.

Jean Araud, La Pluma
17 diciembre, 2020

Primer acto. Merci monsieur Juan Guaido
Gracias señor Juan Guaidó.

Vimos con sorpresa como el Senado francés brindó una audiencia a Juan Guaidó.
Le agradecemos por sus logros que generaron la protesta de la República Bolivariana de Venezuela, mediante su Embajador en Francia, su excelencia Michel Mujica. En respuesta fue invitado por el Senado a una audiencia presencial el 9 de diciembre.

Junto a nuestros amigos franceses, pudimos comprobar como estos Senadores maltratan a Venezuela. Vimos como nuestro Embajador, frente a agresiones, supo defender nuestro país, con calma, dignidad y la cortesía diplomática de rigor.

Nosotros, libres de diplomacia, llamamos las cosas por su nombre, con los calificativos que se merecen, sólo que sin emplear las groserías que provoca.

El Senador Christian Cambon, Presidente de la Comisión de Asuntos Extranjeros, de la Defensa y de las Fuerzas Armadas, abrió la sesión concluyendo “… Ponemos un punto de honor a dar siempre la posibilidad a cada uno de expresarse… para que nuestra opinión pueda hacerse, sea cual sea nuestra sensibilidad…” ¡Vaya!.
Al inicio parecía portavoz de nuestra oposición extrema: desconoció el resultado de las parlamentarias, citó a Mike Pompeo, Josep Borell, el Reino Unido, el Grupo de Lima, los derechos humanos según la Bachelet, la población que vive en la pobreza sin los servicios esenciales y los presos políticos según Guaidó. Sobre las causas y autores de sanciones, bloqueos, atentados, amenazas de invasión… ¡ni una palabra!

Así que, fue una audiencia que empezó más bien como un juicio con su lista de cargos.
Sólo le faltó una carpeta tipo Tony Blair sobre armas de destrucción masiva y una película del teatro de cartón piedra de Qatar inventando otra Plaza Verde con miles de muertos.

En geopolítica, el Senado se limitó a la Unión Europea, EEUU, Canadá y los siete del Grupo de Lima. Europa del Este con Rusia, China, Irán, India, África, Medio Oriente, América Latina y el Caribe y otros de los 194 países del mundo… ¡Bien, gracias!

Aparte de los Senadores actuando como abogados acusadores y jueces, salvo excepción, los amigos franceses vieron el show de las marionetas del Trump Circus. No decimos payasos por respeto a estos artistas que saben moverse sin necesitar hilos manipuladores.

Desde Francia llegaron sus comentarios:

“…Increíble el rol de Francia… De Gaulle no se puede comparar con un cualquiera bajo pretexto que es opositor en su país… es una impostura… La reserva parlamentaria atribuye a cada diputado o senador un monto en efectivo, libre de impuestos, que puede utilizar a su antojo… Nada extraño que Guaidó haya sido recibido por el Senado, como es costumbre, sin mucha preocupación por la ética… Nadie aquí conoce a Guaidó ni su impacto sobre nuestra vida política… Aquí su audiencia en el Senado pasó desapercibida…”

Decía Charles de Gaulle “He llegado a la conclusión de que la política es un asunto demasiado serio para dejarla en manos de los políticos”.

Segundo Acto. El Senado francés y la dignidad bolivariana

Como se lo demostró con diplomacia a los senadores nuestro Embajador en Francia, Michel Mujica: La dignidad de la República Bolivariana de Venezuela, ni se compra, ni se vende.

Analizando con atención esta audiencia, palabra por palabra, uno queda atónito.
El Embajador inició con una presentación clara de los problemas de Venezuela, sus causas reales y sus instigadores, destacándose los EEUU, la Unión Europea y sus apátridas cómplices venezolanos.

Las preguntas de los senadores, salvo uno, son elocuentes.
Evidencian que, o tienen un total desconocimiento, o tienen malas intenciones con un guion preestablecido. Están informados de los problemas, pero principalmente de los falsos y manipulados, sin manejar, supuestamente, información sobre las causas y causantes. Sobre situaciones positivas, ni mención.
No dudamos que los senadores franceses no son pendejos, pero deben saber que los venezolanos tampoco lo somos.
Saben perfectamente del bloqueo, de las sanciones, de nuestra reserva de oro acaparada en un banco británico, de bienes secuestrados, de cuentas bancarias bloqueadas en naciones europeas incluida Francia, y en París de la cuenta cerrada de nuestra Embajada.

Con lo que le tocó escuchar al Embajador, uno se pregunta cómo logró mantener su estoicismo.

De los senadores, tuvo que escuchar breves preguntas pero largas y falsas acusaciones.

Una senadora lo interpeló “…Me provoca hablarle no sólo como embajador. Me provoca preguntarle como hombre, como venezolano… para saber cómo podría ayudar a su país… cómo nos podría ayudar… cómo lograr una evolución de esta situación…”
A esta senadora sólo le faltó hacerle una oferta para contratarlo.

Un senador, empezó difamando “…Nicolás Maduro ha sido reelecto a la presidencia mediante una elección fraudulenta… él y 52 de sus altos funcionarios son acusados de crímenes contra la humanidad y de atrocidades contra el pueblo venezolano…”.

Siguiendo una mención precedente de “…Cómo no confían en la Unión Europea, como no confían en los Estados Unidos…”, este senador tuvo el tupé de proponerle “…Francia es el único país europeo en el Continente Latino Americano… su territorio se sitúa a una hora de vuelo de Venezuela… ¿Usted aceptaría promover una iniciativa de mediación entre el Sr. Guaidó y el Sr. Maduro?…”. El territorio se refiere a la Guayana Francesa, que en nuestro Continente y en pleno Siglo XXI, es la última colonia que queda.

Para cerrar la audiencia, nuestro Embajador informó que envió a cada senador un documento titulado “La verdad sobre Venezuela”. En cien páginas se exponen meticulosamente todas las situaciones. Si de verdad los senadores franceses quieren informarse sobre las “atrocidades en Venezuela”, y quienes las cometen, ahora sólo depende de ellos.

Sin contestar a sus descabelladas ofertas, el silencio del Embajador dejó en claro que:
La dignidad de la República Bolivariana de Venezuela, ni se compra, ni se vende.

Epílogo

Concluidos los actos es ahora importante saber cuáles serán las próximas actuaciones de cada uno de sus actores principales.

Juan Guaidó, el autoproclamado presidente de Venezuela, que probablemente se autoproclamará vitalicio en la soledad porque, según algunos analistas, sus partidarios están en vías de desaparición. Otros analistas preconizan que, el próximo 20 de enero 2021, en la oportunidad de un acto presidencial, se retirará con su progenitor hacia algún rincón oscuro de la historia.

Los senadores franceses quizás analizarán con mayor retrospectiva y detenimiento sus audiencias con Juan Guaidó y el Embajador de Venezuela para, con la imparcialidad que anunciaron, sacar sus propias conclusiones y su anunciado deseo de no crear más conflictos en el mundo.

Para el Embajador Michel Mujica y la misión diplomática de Venezuela en Francia, la situación es más compleja. El Presidente de Francia y su Embajador en Venezuela no reconocen al Presidente Nicolás Maduro como el mandatario del país, a pesar de los millones de votos de la mayoría de los ciudadanos, pero declaran a un Juan Guaidó como presidente interino a pesar de una presidencia que no está vacante.

Sin embargo, en honor a Francia y su ejemplo histórico de democracia, libertad y respeto de “Los derechos del hombre y del ciudadano”, se debe reconocer que contrariamente a otras naciones, Francia respeta la misión diplomática oficial de la República Bolivariana en su territorio. En estas condiciones, es probable que como natural seguimiento de la contundente audiencia que presentó el Embajador ante el Senado francés, esta misión diplomática seguirá defendiendo y divulgando las verdades venezolanas con sus acostumbradas noticias diarias de “Alertas políticas”, “Redes sociales” y “Reportes de Prensa”.

Todo esto permite a los revolucionarios bolivarianos informarse de lo que pasa en Europa y saber que son dignamente representados y defendidos.

Algo más constructivo que la situación en otras naciones que han cerrado arbitrariamente nuestras embajadas y donde no se cuenta con un embajador para representar dignamente la República bolivariana.

Jean Araud para La Pluma, 17 de diciembre de 2020

Editado por María Piedad Ossaba

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